LA GUERRA SIGUE PORQUE EL ARMAMENTO SIGUE LLEGANDO A UCRANIA
La guerra ocupa cada vez más preocupación. Rusia insiste en sus ataques en Donbás. Parece retirarse relativamente de la zona de Kiev. Y la OTAN (o NATO) insiste. Y, de hecho, los ingleses ya han enviado carros de combate (como sí están, pero no están, y no son de la Unión Europea, pero sí… En fin, aquí todo el mundo ap

La guerra ocupa cada vez más preocupación.
Rusia insiste en sus ataques en Donbás. Parece retirarse relativamente de la zona de Kiev.
Y la OTAN (o NATO) insiste. Y, de hecho, los ingleses ya han enviado carros de combate (como sí están, pero no están, y no son de la Unión Europea, pero sí… En fin, aquí todo el mundo aprovecha la situación).
El caso es que parece que va a pasar a Ucrania más material bélico de la OTAN a Ucrania. Con lo cual, los ucranianos estarán en condiciones más favorables para CONTINUAR la guerra.
Como decíamos ayer en El Editorial, desde luego, no hay ni un solo esfuerzo para parar la guerra. Para continuarla, todos. Todos los esfuerzos: limitar al máximo la economía rusa, ahogarla como se pueda, retirar embajadores… ¡Nada! Ni el pan, ni la sal.
Todos apoyando a un bando y a una causa. ¡Venga! ¡La guerra! Y sabiendo que el enemigo es guerrero y tiene con qué luchar, pues… ¡venga! ¡Vamos a IGUALAR en alguna medida las fuerzas!
De verdad… Esto es macabro.
Por otro lado, hoy sabemos que el ministro de Relaciones Exteriores ruso (Serguéi Lavrov), y el ministro de Exteriores de Ucrania (Dimitro Kuleva) no se han reunido todavía. El ucraniano está esperando a que Lavrov diga algo, pero, de momento, no tiene interés el ministro ruso en convocar una nueva reunión.
En Bruselas se sigue apretando todo lo que se pueda, y más, y se sigue enviando todo el caudal de poderío militar que se pueda. Porque hombres (tropa) sobran, según Zelenski. Lo que hacen falta son armas.
Esto es también una declaración de guerra total. Unos contra otros, a ver quién puede más. Y de esta forma la guerra puede prolongarse… ¡quién sabe! Lo que parecía que iba a ser el juego del parchís, ¿verdad?
No, es el juego del parchís; es y está siendo otra cosa. Terrible e increíble.