LA IGLESIA CATÓLICA RECIBE EL 0,7% DEL IRPF DE UN GRAN PORCENTAJE DE CONTRIBUYENTES
La Iglesia católica española hoy aparece en otra noticia, la cual recogemos también del diario El País : “Los obispos reciben este año 268 millones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), una cifra récord”. ¡Hombre!...Para estar en plena crisis con la pederastia y otras cosas, no está nada mal esta
La Iglesia católica española hoy aparece en otra noticia, la cual recogemos también del diario El País:
“Los obispos reciben este año 268 millones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), una cifra récord”.
¡Hombre!...Para estar en plena crisis con la pederastia y otras cosas, no está nada mal esta noticia. Suponemos que es para compensar, ¿no? De verdad… Es que no lo entendemos… Estamos por dedicarnos a otra cosa. Verdaderamente, no lo entendemos.
“Cataluña es la comunidad con menos declarantes en favor de la Iglesia católica (18,5% frente al 33,3 de media nacional)”.
¡Todavía más de un 33%!
“El Ministerio de Hacienda entregará este año 267,83 millones de euros a la Conferencia Episcopal Española (CEE) como liquidación de las asignaciones realizadas en el ejercicio fiscal de 2017 por los contribuyentes católicos que marcaron la equis de la Iglesia católica en la correspondiente casilla del Impuesto sobre la Renta de las Personal Físicas (IRPF). Se trata de una liquidación final. El 70% de esa suma ya fue adelantada por Hacienda en doce mensualidades en una cuenta corriente de la CEE, que a su vez la distribuyó entre las diócesis para sueldos de obispos y sacerdotes y para diferentes atenciones de culto. Son 11,6 millones más que el año pasado y la cifra más alta desde que el Gobierno socialista que presidía José Luis Rodríguez Zapatero elevó en 2007 un 37%, hasta el 0,7, la cuota fiscal destinada a ese fin religioso”.
¡Casi 12 millones más!... No lo entendemos.
“Ninguna de estas cantidades figura en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado que acaba de presentar el Ejecutivo. La razón es que no se consideran gastos, sino una “minoración de ingresos”.
Es decir, una deducción que se hace.
“Es la novedad sobre la práctica de décadas anteriores, en las que las cantidades entregadas a cuenta a la Conferencia Episcopal se fijaban en una disposición adicional presupuestaria, pendiente de elevar a definitivas las subvenciones totales”.
“Por comunidades autónomas son Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana están entre las que más aportan, con porcentajes de declaraciones a favor de la Iglesia romana superiores al 40%, e incluso las hay por encima del 45%, como Castilla la Mancha (46,09%), La Rioja (45,62%) y Extremadura (45,09%). En Murcia son el 44,57% de las declaraciones. En cambio, Cataluña apenas supera el 18% de declarantes católicos, un punto menos que en el ejercicio anterior. Son casi 15 puntos por debajo de la media nacional. Las provincias con mayor porcentaje son Ciudad Real (52,58%), Badajoz (48,45%) y Jaén (47,76%). En Barcelona es del 18,1%. En el País Vasco la provincia con menor porcentaje de declarantes es Guipúzcoa con el 20,1%. Vizcaya sube al 30,13%”.
¡Misterios! ¿Y si en nuestra declaración de IRPF pongo otra cosa?
JC Afán: Hay tres casillas: una, ¿quiere usted destinar el 0,7% a la Iglesia católica?, ¿quiere usted destinar el 0,7 a otras obras de interés social?, ¿o quiere que sea para las dos al mismo tiempo? Lo que pasa es que, en este caso, la Iglesia juega en las tres porque también está en obras de interés social (todo lo que recibe Cáritas, Proyecto Hombre, etc.). Todo lo que depende de ella entra por ese 0,7%. En un momento determinado se dio que entraba en la Iglesia por automático; el que no decía lo contrario, se le daba a la Iglesia. Esos eran los momentos en los que no se llegaba para cubrir las necesidades de la Iglesia, y encima, si no se llegaba el Estado ponía la diferencia (para pagar los sueldos y demás). Y ahora tienes que poner una de las tres opciones, y si no pone ninguna, apareces en la tercera. No puede usted, por ejemplo, poner “quiero destinarlo a otras obras de interés social”, o “quiero negarme a que el 2,3% de mis impuestos vayan a defensa”, por ejemplo, porque soy antimilitarista y en la ética…”. Esas opciones no se dan.