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LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA TIENE QUE GANAR MÁS COMO SEA

La industria farmacéutica tiene que ganar más como sea… Según lo aparecido en la prensa: “Un cambio en la definición de la hipertensión (HTA) en Estados Unidos ha aumentado los casos en varios millones. Las personas con presión arterial superior a 13/8 (o 130/80 mm Hg) ya tienen un riesgo de enfermedad elevado”. Sí, se

 

20171117 tensiónLa industria farmacéutica tiene que ganar más como sea…

Según lo aparecido en la prensa: “Un cambio en la definición de la hipertensión (HTA) en Estados Unidos ha aumentado los casos en varios millones. Las personas con presión arterial superior a 13/8 (o 130/80 mm Hg) ya tienen un riesgo de enfermedad elevado”. Sí, señor. Aquí en España estamos en 14/8.

Fíjense: “El número de estadounidenses con hipertensión arterial ha aumentado repentinamente de un tercio de la población adulta (32%) a casi la mitad (46%). No es una nueva epidemia: la Asociación Americana del Corazón y el Colegio Americano de Cardiología han cambiado la definición clínica de esta condición tras varios años de estudio conjunto. Antes, eran hipertensos los que tenían una presión arterial mayor de 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg). Ahora, la hipertensión es cualquier valor por encima de 130/80”. ¿Pronto un nuevo medicamento para este tema?... ¡Pues claro! ¡Ahí está!

“Estos números emparejados (130/80) reflejan la presión que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos. Cuando el corazón late, bombea sangre hacia las arterias, produciendo una presión alta —la primera cifra— llamada sistólica. Entre latidos, el corazón está en reposo y la presión sanguínea disminuye. Esta presión menor —la segunda cifra— se llama diastólica. Se considera hipertensión cualquier medición en la que al menos uno de estos dos parámetros esté por encima del valor estipulado.

Las nuevas directrices, publicadas en la revista Hypertension y en la revista del Colegio Americano de Cardiología se basan en la evaluación de más de 900 estudios sobre salud cardiovascular de los últimos años. Las evidencias científicas demuestran que las personas dentro del nuevo rango definido como hipertensión ya tienen un riesgo elevado de sufrir complicaciones cardiovasculares, aproximadamente el doble que aquellas con presión arterial normal (menor de 120/80). En España, se utiliza la medición de 140/90 mm Hg para diagnosticar la hipertensión”. Allí van 120/80… ¡En fin! No queremos decir nada pero…

Fíjense: la situación en España se calcula con estos datos. “Según un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología, casi la mitad de los adultos españoles sufre hipertensión bajo esta definición (140/90)”. O sea, que si lo ponemos en 120/80, pues casi toda la población… “Además, un tercio de ellos lo desconoce. Una tensión arterial alta provoca sobreesfuerzo al corazón, lo cual puede llevar a un aumento de su masa muscular (hipertrofia), que a veces desemboca en insuficiencia coronaria o angina de pecho. Además, la hipertensión está ligada a multitud de problemas cardiovasculares, como arritmias, acumulación de grasa en las arterias e incluso su obstrucción (trombosis), que puede producir infarto cardíaco o cerebral”. En fin, no hay que ser agorero pero…

“Los expertos también recalcan la importancia de tomar varias mediciones en al menos dos ocasiones diferentes, para garantizar un diagnóstico fiable”.

20171117 tensiópnPara garantizar un diagnóstico fiable: Primero hay que sentar al sujeto (la mayoría de las veces no se sabe tomar la tensión). Se sienta a la persona; se le deja descansar cinco minutos. Se toma en el brazo derecho primero (primera medición, que es descartable). Segunda medición: brazo izquierdo. Tercera medición: brazo derecho. Y se hace una media de las tres. Esa es –probablemente- la tensión que el sujeto mantenga habitualmente. Pero eso no se hace. Se toma la tensión de pie, nada más llegar sentado; una vez…

Lo que es cierto, es que en España aumenta. "El presidente de la Fundación Española del Corazón, el doctor Carlos Macaya, recomienda hacer ejercicio habitual y seguir una dieta equilibrada basada en frutas, verduras, pescado y legumbres, con poca carne roja. Además, advierte que el consumo de sal contribuye al aumento de la presión arterial: “La reducción de la sal añadida en nuestros alimentos debe ser una prioridad para nuestros políticos e industria alimentaria, pero no solo de ellos: retirar el salero de nuestra mesa es una medida que podemos, y debemos, realizar cada uno de nosotros en nuestro día a día”.

Como siempre: usen sal marina, que lleva cloruro potásico, cloruro magnésico, y cloruro sódico. No usen sales refinadas, y úsenlas en una medida proporcional. Si quieren algo sabroso, que no sea siempre sal, pueden poner otro sabor (como por ejemplo el picante).