LA UE ES EL CAMPO DE CULTIVO DE LAS GRANDES DIFERENCIAS SOCIALES
Esta noticia es sobre cooperación y desarrollo que, recuerden, es uno de los puntos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Recogemos lo que nos dice el diario El Mundo , y fíjense porque este titular es demoledor: “La UE, contra el "cáncer" de la desigualdad: "Hay 26 personas tan ricas como la mitad de la pob
Esta noticia es sobre cooperación y desarrollo que, recuerden, es uno de los puntos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Recogemos lo que nos dice el diario El Mundo, y fíjense porque este titular es demoledor:
“La UE, contra el "cáncer" de la desigualdad: "Hay 26 personas tan ricas como la mitad de la población"
¡26 personas! ¡Qué número tan chiquito! Solo esas 26 tienen tanta riqueza como 3.100 millones de habitantes…
“'Hay otros mundos, pero están en este', decía el poeta Paul Éluard. Ciertamente, en este mundo hay otros. Otros en los que 840 millones de personas viven sin electricidad, donde más de 2.000 no tienen acceso a agua potable ni saneamiento básico, casi el 50% de la población vive con menos de cinco euros al día, 23 niñas son casadas cada minuto, más de 260 millones no acuden a la escuela y cada cinco segundos muere un niño.”
Eso es lo que hay. Fíjense: el fin de la ‘era de la caridad’…
¿Recuerdan ustedes que ya hemos hablado del triángulo, terrorífico y malvado, del rico, el pobre, y el que ayuda (que le pide dinero a los ricos para ayudar a los pobres), pues fíjense:
“La Unión Europea es el mayor donante de ayuda humanitaria a nivel mundial. "La inversión es el mejor aliado para acabar con la desigualdad desde la raíz; y vamos a invertir más para asegurar el acceso a la educación y a la salud, para que la protección social sea una realidad. Para ello necesitamos asociarnos entre iguales, eso traerá paridad y dignidad.”
Como palabras, son bonitas, ¿no les parece? Pero es que resulta que si somos todos iguales, ¿quién va a sacar dinero? De eso que decía don Carlos Marx: las plusvalías… Eso, claro, pagar poco para luego venderlo muy caro. Materias primas, poder utilizar mano de obra a precio de esclavitud, para después poder vender productos baratos para que una masa de consumidores (de eso que antes era la clase media y ahora es la clase baja) un poquito con posibilidades de consumo, y que al final consuman camisetas baratas (que duran poco tiempo, y es lamentable para el planeta, por el derroche de medios); para las personas que viven en la miseria y en la esclavitud, para el consumo que hace que la juventud de los países que tienen franjas de población con esa capacidad, lo único que desean sea tener lo último (y eso tiene muchísimos problemas de salud mental, afectiva… de todo tipo).
Pero eso interesa para un sistema: el capitalista, que necesita sacar el máximo de rentabilidad.
Pero… nos estamos cargando la gallina de los huevos de oro. Ya los huevos son de papel de aluminio dorado, y ya casi no nos queda gallina. Habría que plantearse otra visión.