LA VULGARIDAD POLÍTICA ESPAÑOLA ESTÁ EN ALZA
El que no está tranquilo es el señor Sánchez. Don Pedro ha renunciado a su acta de diputado , y por lo tanto ya no va a votar (ni sí, ni no, ni se abstendrá) a la presidencia de Rajoy. Ya no es diputado. Al mismo tiempo, ha exigido a la Comisión Gestora del partido que ponga fecha y lugar para un congreso federal extra
El que no está tranquilo es el señor Sánchez. Don Pedro ha renunciado a su acta de diputado, y por lo tanto ya no va a votar (ni sí, ni no, ni se abstendrá) a la presidencia de Rajoy. Ya no es diputado.
Al mismo tiempo, ha exigido a la Comisión Gestora del partido que ponga fecha y lugar para un congreso federal extraordinario. Y ha añadido que “A partir del lunes, cojo mi coche para recorrer de nuevo todos los rincones de España para escuchar a quienes no han sido escuchados”, de cara a saber cuáles son las verdaderas necesidades del país.
(Creemos que lo ha dicho sin darse cuenta de que la gente este lunes se irá de puente de Todos los Santos).
En cualquier caso, ahí está el señor Sánchez. Era una de las opciones que se barajaba.
A día de hoy parece ser que inevitablemente el señor Rajoy será elegido como presidente del Gobierno del Estado Español. Nos parece algo bastante monstruoso. No por él, no, no, no... sino por el hecho de que antes de ayer los socialistas votaron ‘No’ a Rajoy, pero hoy todos sabían que se iba a votar que 'Sí'. ¿Cuál es la gracia de esto? El señor Rajoy será elegido como presidente del Gobierno salvo, salvo, salvo… imprevistos que salgan a última hora, pero… no parece. La vulgaridad política española es suficientemente grande como para que se impida que se produzca una verdadera sorpresa.
¡Ahí está! Sánchez renuncia a su acta de diputado. ¡Quién le ha visto, y quién le ve! De futuro presidente del Gobierno, a ni siquiera diputado… ¡Gajes de la política y del oficio!