LAS DOS CARAS DE ARABIA SAUDI: CAMBIO APERTURISTA Y ASESINATO
“Los saudíes abrazan el cambio sin cuestionar el orden establecido” Ellos no quieren dejar de ser lo que son Las reformas sociales promovidas por el heredero de Arabia Saudí suponen una bocanada de aire fresco aunque no satisfacen a todos El penúltimo garito de moda en Yedda, la segunda ciudad de Arabia Saudí, es Overd
“Los saudíes abrazan el cambio sin cuestionar el orden establecido”
Ellos no quieren dejar de ser lo que son
Las reformas sociales promovidas por el heredero de Arabia Saudí suponen una bocanada de aire fresco aunque no satisfacen a todos
El penúltimo garito de moda en Yedda, la segunda ciudad de Arabia Saudí, es Overdose (Sobredosis). Así, en inglés. El nombre es tan provocativo (y ambiguo) como las reformas que está emprendiendo el país. Dentro, la música a todo volumen (algunas noches con dj en directo) y el público mixto (hombres y mujeres) reflejan el cambio puesto en marcha
por las autoridades.
Superado el tumulto, una frase escrita en la pared del fondo pone las cosas en su sitio: “la cafeína es mi droga preferida” (el alcohol sigue prohibido). Guay, pero sin romper el orden establecido.
Al visitante primerizo tal vez no le impresione, pero quien haya conocido la Arabia Saudí de antes de que el rey Salmán llegara al trono y diera las riendas del poder a su hijo y heredero, Mohamed bin Salmán, notará la diferencia. El Reino del Desierto está en ebullición. Mientras el mundo se fija en el asesinato del periodista Jamal
Khashoggi, las activistas de los derechos de la mujer encarceladas o las jóvenes que escapan del país, dentro se está llevando a cabo un experimento social sin precedentes.
Durante décadas la sociedad saudí ha estado alimentada de una interpretación puritana e intransigente del islam, con cuyo pretexto la policía de la moral imponía la segregación de sexos y tachaba de pecaminosa la más inocente de las actividades de ocio. Hoy, los saudíes tienen acceso a conciertos y espectáculos de artistas internacionales como Mariah Carey, David Guetta, Andrea Bocelli o el Circo del Sol, y
eventos deportivos como la reciente carrera de Fórmula E. Hasta hay un “ministerio de la diversión”, como los locales se refieren a la Dirección General del Entretenimiento.