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LENGUAJE DEL CLIMA, LENGUAJE DEL MIEDO: DEL CALENTAMIENTO A LA EBULLICIÓN

No estamos en el calentamiento global. No, no, no, no, no. No se hagan ilusiones. Si ya se habían acostumbrado al calentamiento global y al cambio climático, y más o menos lo llevaban –hoy hace más calor, o hace tal- ¡Más o menos! Pues… No, no. Para cambiarles el pensamiento está Guterres, el Secretario General de la O

 

20230823 climaNo estamos en el calentamiento global. No, no, no, no, no. No se hagan ilusiones. Si ya se habían acostumbrado al calentamiento global y al cambio climático, y más o menos lo llevaban –hoy hace más calor, o hace tal- ¡Más o menos! Pues… No, no.

Para cambiarles el pensamiento está Guterres, el Secretario General de la ONU, que en unas declaraciones realizadas hace poco dijo que no estamos en un calentamiento global, sino que estamos en una “ebullición global”.

Vamos que... que vamos, que nos vamos a guisar. De verdad, de verdad, de verdad, estos dirigentes son el colmo del optimismo, de la generosidad, del entusiasmo, del sosiego, de la calma.

Es como si fueras al médico por un catarro y te diga, “bueno, sí, tiene usted un catarro, pero a lo mejor mañana tiene usted un accidente de tráfico y se mata y se muere. Yo no le digo nada. Yo le iba a recetar para el catarro, pero seguramente podría tener un accidente.” Pero esto ¿qué es?

¿Ahora me voy a chicharrar? Pues ahí está. Recogemos la noticia aparecida hoy en el diario El País:

“Del calentamiento global a la “ebullición global”: el porqué del lenguaje sobre el clima. El secretario general de la ONU ha acuñado un nuevo término para tratar de concienciar sobre lo urgente de la situación climática. Pero, ¿funcionan estas estrategias?”

“El secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una grave advertencia hace unos días: “El cambio climático ya está aquí. Es aterrador, y es sólo el principio. La era del calentamiento global ha terminado. La era de la ebullición global ha llegado”. Es la primera vez que se ha usado este concepto, el de “ebullición global”, para hablar sobre el clima. ¿En qué consiste esta nueva expresión? El científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Fernando Valladares y la portavoz de cambio climático de Greenpeace, María Botella, analizan las claves de esta nueva etapa, analizando la importancia del uso del lenguaje para explicar la gravedad del tema, así como las posibles consecuencias que pueden derivar de él.”

Esto tiene gracia porque nos dan esta noticia para concienciarnos bien y… ¿Qué podemos hacer nosotros al respecto? Lo decimos en serio. O… Si somos totalmente responsables del cambio global, pues dígaselo usted personalmente, señor Guterres, a los que contaminan, a los que andan a vueltas con el CO2, a los que calientan… Dígaselo a esos países y a esos sitios.

Esta declaración a la población mundial, según la cual “que cada uno se apañe como pueda”, nos parece un atraco de sensibilidad “atragantante”, ¿verdad?

¿Para qué?... Para que, si ya no tenemos calentamiento, sino que tenemos ebullición global, pues como baje un poco, “ha sido un éxito de las maniobras y las manifestaciones y de las medidas que se han tomado”. ¿Que no baja?, pues “ya les sabíamos avisado”.

Seguimos pensando, sin duda, que este calentamiento global –que ya se ha producido en otros tiempos a lo largo de la evolución de nuestro planeta- es parte de la actividad y la dinámica astrofísica de vivir en el universo. ¿Qué nosotros, como especie, colaboremos y contaminemos? Sí, por supuesto, claro que sí. Pero, ¿que seamos los responsables absolutos, erigiéndonos, de nuevo, en protagonistas de la historia?  No lo creemos.

Es nuestro punto de vista. No es una sensación, sino que estamos contrastando con personas de índole científico que ostentan cargos de importancia. No vamos a entrar en la discusión del cambio climático ahora, pero… Sí, no es una opinión solamente personal [J.L.P.] y de esta emisora, sino que está sustentada en datos y cifras.

Igual que en las glaciaciones no hubo participación humana -entre otras cosas porque no había suficientes-. Tampoco en los calentamientos que ha habido, hubo participación humana que los justificara. Son dinámicas que todavía no están estudiadas.

Cada vez que hace erupción un volcán, por ejemplo, ¿es porque ser humano ha apretado una tecla o alguna cosa así? Es por poner un ejemplo. O cada vez que hay un terremoto…

No está bajo nuestro control y nuestro dominio. Es una dinámica del bamboleo y de la actividad propia de una estructura astrofísica que gravita en el universo. Y que sabemos tan poco, tan poco, tan poco de todo ello, que preferimos atribuirnos a nosotros la responsabilidad absoluta. Y con ello, pues, mover toda una economía, un control, un dominio, un...

En fin. Impresionante, increíble, pero cierto. Así es, así es. Y ahí se lo contamos.