LEY DEL ABORTO Y LEY TRANS: NO DAN DERECHO, PERO DESPENALIZAN Y PROMUEVEN
Tenemos una celebración en España por parte de Unidas Podemos, porque ha salido adelante en el Congreso de los Diputados la Ley del Aborto después de que, tras 13 años, el Tribunal Supremo le haya dado el visto bueno. No hacía falta esta situación, pero como habían interpuesto los de la oposición, un recurso ante el Tr
Tenemos una celebración en España por parte de Unidas Podemos, porque ha salido adelante en el Congreso de los Diputados la Ley del Aborto después de que, tras 13 años, el Tribunal Supremo le haya dado el visto bueno. No hacía falta esta situación, pero como habían interpuesto los de la oposición, un recurso ante el Tribunal la cosa estaba paralizada.
Y también ha salido aprobada la Ley Trans.
Pues bien, con este motivo, un grupo de simpatizantes ha ido a la puerta del Congreso de los Diputados, en unión de la señora Montero, a vitorear y decir cosas como “Viva, viva, viva. La ley está viva”. Todo contentos.
A este respecto, y por ello lo traemos aquí, nos resulta curioso una cosa. Comentábamos esta tarde en un Tweet -cuya imagen ven adjunta- cómo, algunas leyes, nos incitan a ejercerlas. O sea, no todas las leyes son de prohibiciones. No. En este caso nos incitan al aborto, y nos incitan “al trans”, como diciendo ¡se puede! ¡Se puede abortar! Se puede…
Sí, ya, pero… ¿Es natural abortar? Quitemos la palabra natural: ¿Es biológicamente lógico abortar intencionadamente? Puesto que existe el aborto espontáneo, en el cual la propia mujer no da por buena la implantación y aborta.
No entramos en el “aborto sí, aborto no” por esta ley. Ahí no vamos a entrar, porque es un terreno en el que -lo digas de una forma o lo digas de otra- vas a salir mal. Es el transcurrir el que hace posible que las cosas sean así. El sentido común ya no existe; existe el sentido legal. Pero, es curioso cómo, en otro momento eso era un delito, y aquella mujer que ejerciera un aborto era una delincuente, y podía ir a la cárcel. Pero ahora no. Ahora, incluso, pude abortar con una edad de 14 años o lo que sea. Desde el momento en que esté embarazada. Nosotros nos preguntamos si el nivel cognitivo de esta niña -para nosotros sigue siendo niña a los 13-14 años-, que puede abortar sin consentimiento paterno a partir de los 16 años…
JC Afán: Fundamentando este apartado en el hecho de que, en Sanidad, a partir de los 16 años, una persona se puede negar a una operación quirúrgica. Y como se permite eso, y aunque los padres insistan, si esa persona no quiere, no se puede intervenir, han utilizado ese argumento para recuperar lo de los 16 años sin consentimiento paterno. Y, a partir de los 13 o 14, con el consentimiento de uno de los progenitores (padre o madre) porque la paridad tampoco es… Es como con el pasaporte, con que esté uno de los padres, o un tutor que se haga cargo, es suficiente.
JLP: Pues ahí lo tenemos. La ley, que despenaliza algo que estaba penalizado antes, ahora también promueve y favorece que se realice algo. Son leyes muy especiales.
JC Afán: Claro, usted ha puesto el dedo en la llaga. En principio, la razón por la que no se podía abortar legalmente es porque se consideraba que había dos personas implicadas y, entonces, acabar con una de esas personas era un asesinato. Pero lo que se ha hecho es DESPENALIZAR, lo que se ha hecho NO ES CONSEGUIR EL DERECHO, que es lo que quieren llevar a creer “Es un derecho de la mujer”. No, no, miren ustedes: hemos despenalizado esta situación en la que hemos considerado que el derecho de la madre anula -hasta la semana 14ª de gestación- el derecho del feto; hemos considerado que es “desechable”. Así de simple. Lo que hemos hecho es despenalizar, por eso se ha creado una ley, para que nadie pueda acusar a la mujer de haber cometido un delito.
JLP: Se dice entonces ley de despenalización del aborto.
JC Afán: Sí, pero eso es lo que no nos quieren decir. Lo venden como que “la mujer ha conseguido el derecho” porque la mujer es “dueña de su cuerpo”. Bueno, pero ahí hay otro ser, otra persona. Y ellos dicen que ese ser no es persona; que lo será cuando nazca. Y, a partir de aquí, vienen ya las cuestiones de la legalidad, los intereses, etc. El ejemplo más simple podría ser: “usted no puede matar a nadie, exceptuando que yo le dé permiso en la guerra, y entonces le puedo poner una medalla por hacerlo”. Usted no puede matar, pero, si el Estado dice que hay que matar, usted no se puede negar a matar; tiene que ir a la guerra. Es lo que se ha comentado aquí antes de que la legalidad nos hace truncar y cambiar las cosas, pero el sentido común y el ritmo de la vida es otra historia.
JLP: Pues sí. E, igualmente, la Ley Trans también ha sido aprobada, con lo cual cualquier criatura puede decidirse a ser niña o niño según su deseo.
JC Afán: Y no solamente eso. Es decir, no es que vaya al juez, sino que, con el solo consentimiento de los padres, un niño o niña puede empezar tratamientos hormonales de supresión de los elementos que no estén de acuerdo con su pensamiento sexual. Es decir, puede A PARTIR DE LOS SEIS AÑOS puede hormonarse, y a partir de los doce puede empezar a hacer las operaciones quirúrgicas para cambiar morfológicamente sus órganos sexuales. Algo que ya será irrecuperable.
Pues ahí están. Dos nuevas leyes que, como decíamos más arriba, no entramos en si están bien o mal sino que consideramos que son producto de la evolución de las permisibilidades -quien hizo la ley, hizo la trampa, como se dice vulgarmente-, pero lo que nos llama la atención de estas últimas leyes aprobadas es que dan la sensación de promueven. Es decir, es como si saliera una ley que permite corromperse un poco y que incitara a corromperse hasta un punto x legal. No es igual ni parecido, pero lo ponemos como ejemplo para entendernos.
Si es un derecho, pues lo incluyes en tu ergonomía diaria, pero… el sentido -ya no decimos común, porque ha sido suplantado por la mayoría. La mayoría se ha convertido en el sentido común, y es la que oprime a la minoría que no está de acuerdo. Nos llama la atención de estas dos leyes -y luego vendrá la de Solo sí, es sí, claro- es que parece que incitaran a ejercer. Puedes realizar un aborto entonces, “si te quedas embarazada, lo primero que te tienes que plantear es que puedes abortar”. Pues sí… ¡o no! ¿Por qué me voy a plantear eso? Creemos que lo primero que se plantea una mujer cuando está embarazada es qué es lo que está ocurriendo ahí; qué va a ser de su futuro bebé. Sobre todo, mucho más hoy en día, cuando hay tantos métodos anticonceptivos. Hoy día, los embarazos son o circunstanciales y ocasionales y despistes, o, simplemente, apoyada por la ley…
Les ponemos un ejemplo: en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) el método anticonceptivo habitual era el aborto. En aquella época, las mujeres abortaban 6, 7, 8 o más veces, lo cual nos parece una barbaridad porque un aborto es una intervención quirúrgica. Es una terapia agresiva. La URSS estaba legalmente mucho más adelantado que nosotros, y como era un derecho, se ejercía. Parece ser que no se conocían los anticonceptivos ni los preservativos. Era “la costumbre”, “la norma”, “la implantación”. ¿Con qué idea? No lo sabemos; solo podemos especular.
Esta es nuestra valoración en cuanto a las leyes que salen y que, en alguna medida, llevan la trampa de querer que se ejerza dicha ley cuando a lo mejor la persona no quiere realmente porque, bajo su criterio, la ley no le ayuda.
Es como el cantante callejero que decíamos ayer: la ley no le impide cantar en la calle, pero no está bien visto. Y él pasa muchas penurias, y las limosnas -en general- no son muy generosas. Por ello, la mayoría de los músicos optan por grabar sus discos, preparar sus conciertos, etc. pero este señor dijo que quería ser músico de calle. ¡Es una decisión personal! Y, claro, la ley no tenía nada previsto y se organizó el concurso del cantante callejero.
En fin, esta es una de las Exprés News de hoy.