LO QUE NO QUEREMOS DEL CERDO, LO EXPORTAMOS PARA CHINA
Si el cerdo era un animal casi sagrado en la península I-bérica –por sus famosos jamones, ¿verdad?-, ahora en China son tanto o más sagrados que nunca porque todas las partes del cerdo –menos los andares, que nos quedamos nosotros con ellos!!!- son objeto de compra por parte del gigante asiático. Los datos de las Aduan
Si el cerdo era un animal casi sagrado en la península I-bérica –por sus famosos jamones, ¿verdad?-, ahora en China son tanto o más sagrados que nunca porque todas las partes del cerdo –menos los andares, que nos quedamos nosotros con ellos!!!- son objeto de compra por parte del gigante asiático.
Los datos de las Aduanas chinas apuntan a exportaciones de cerdo en 2014 por valor de 235 millones de euros, que representan un crecimiento de más del 40% respecto a 2012. Las exportaciones de intestinos, estómago, corazón, cerebro, orejas, patas delanteras…, entre otras delicatesen, se las llevan los chinos de la República Popular China, y los chinos de la República de China (Taiwán)
Un detalle anecdótico: en uno de los lugares donde se hacen los trasiegos de las compras (Faccsa, una fábrica familiar de porcino de Cártama, en Málaga) tienen un espacio reservado para un cuadro de Máo Zédōng, el gran timonel chino, que quitan y ponen al compás de desembarco de los asiáticos: es decir, si vienen los de Taipéi (Taiwan), quitan el cuadro; si vienenlos del continente, es decir, los de Běijīng (China), ponen el cuadro… Es decir, la inteligencia superior de los comerciantes españoles es sublime.
“La demanda es tremenda. Los clientes chinos se llevan todo lo que nosotros seamos capaces de producir”, dice un adjunto a la dirección de Faccsa. “Hace poco a un cliente chino le dije que se llevara unas cajas de muestra para ver si le gustaba el producto, pero se llevó 20 contenedores de una. “Ésta es la muestra. Si me gusta, vendré a por más”, me dijo. El volumen que manejan es increíble”.
Los chinos, gastronómicamente, han dicho que les interesa todo lo que a nosotros no nos interesa del cerdo, con lo cual seguramente en un principio habrán tenido unos precios bajísimos, y ahora que lo quieren al por mayor, seguramente va a ser muy difícil subirlos.
Se trata de fenómeno relativamente nuevo y creciente. En cualquiera de los casos: bienvenido el comercio con los cerdos y bienvenido el comercio con la República Popular China.