LOPEZ OBRADOR: PRIMERA PROMESA CUMPLIDA
Nos vamos con una promesa que hizo un presidente y que ha cumplido “Los Pinos: de palacio presidencial de México a casa del pueblo El mismo día que era investido presidente de México, Andrés Manuel López Obrador cumplió una de sus promesas más polémicas: renunciar a la residencia oficial de Los Pinos y entregar sus lla
Nos vamos con una promesa que hizo un presidente y que ha cumplido
“Los Pinos: de palacio presidencial de México a casa del pueblo
El mismo día que era investido presidente de México, Andrés Manuel López Obrador cumplió una de sus promesas más polémicas: renunciar a la residencia oficial de Los Pinos y entregar sus llaves al pueblo mexicano. Desde entonces, miles de curiosos se han acercado hasta este icónico espacio, cuyos secretos salen a la luz en recorridos gratuitos gestionados por la Secretaría de Cultura. Su estratégica ubicación, dentro del pulmón de la capital mexicana (el Bosque de Chapultepec), convierte a Los Pinos en un lugar donde disfrutar de la naturaleza y ser testigos de una parte importante de la historia mexicana.
El nuevo Gobierno recibe a los visitantes con arreglos florales en los que se lee: "Bienvenido, Pueblo de México, a Los
Pinos".
Lo que comenzó en 1934 como una "escueta residencia" -a la que su inquilino, el presidente Lázaro Cárdenas, llamó 'La Hormiga'- fue perdiendo su esencia hasta convertirse, tras varias reformas y el paso de 14 presidentes, en un complejo arquitectónico imperial compuesto por seis edificios, numerosos jardines y caminos que, en total, superan los 56.000 metros cuadrados, 14 veces el tamaño de la Casa Blanca. La joya de la visita es la Casa Miguel Alemán, una mansión de estilo francés con tres plantas que ha sido el hogar de la familia Peña Nieto durante los últimos seis años”.
Cuando se quiere de veras como dice el bolero o la ranchera –cuando se quiere de veras,como te quiero yo a ti…- como ha querido el presidente Manuel López Obrador, la casa de los pinos -aunque se diga que es un acto puramente demagógico- ha vuelto a ser un lugar de encuentro popular.
Y sí, puede ser demagógico, pero él ha renunciado a esa mansión y a esos servicios y a esa opulencia y vive… en su residencia, no se exactamente cual, pero nada que ver con este palacio.
Aunque sea demagógico –o tenga un tinte demagógico- evidentemente ha dado un salto de calidad en este primer gesto el presidente de los estados Unidos mejicanos.