LOS CATÓLICOS NO PODRÁN AVENTAR LAS CENIZAS DE SUS DIFUNTOS NI CONSERVARLAS FUERA DE UN CEMENTERIO
Esta noticia es “extraña… Y decimos esto porque coincide con el hecho de que en el mundo occidental está próxima la fecha de las brujas, calabazas, esqueletos, muertos… (Día de Difuntos, Día de Todos los Santos, y Fiesta de Halloween). Pues bien, resulta que la Iglesia católica se ha descolgado con que a partir de hoy
Esta noticia es “extraña… Y decimos esto porque coincide con el hecho de que en el mundo occidental está próxima la fecha de las brujas, calabazas, esqueletos, muertos… (Día de Difuntos, Día de Todos los Santos, y Fiesta de Halloween).
Pues bien, resulta que la Iglesia católica se ha descolgado con que a partir de hoy está prohibido esparcir las cenizas de los difuntos, dividirlas entre familiares o tenerlas en casa. El incumplimiento de esta medida puede suponer la negación del funeral al fallecido.
Es decir, si ustedes han decidido hacer la incineración o cremación de un familiar, la urna con las cenizas tendrá que ser depositada en un cementerio, y no se podrán esparcir en ningún otro lugar.
Para la Iglesia "la conservación de las cenizas en un lugar sagrado ayuda a reducir el riesgo de apartar a los difuntos de la oración". Además, "se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas".
Según un documento redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe –el antiguo Santo Oficio o Inquisición- y firmado por el papa Francisco, la prohibición pretende evitar cualquier “malentendido panteísta, naturalista o nihilista”, y justifica la elaboración de un documento así de drástico como reacción a las nuevas prácticas en la sepultura y en la cremación "contrarias a la fe de la Iglesia".
Según la Congregación para la Doctrina de la Fe, las cenizas deben mantenerse "por regla general en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente".
Pues ya lo saben, a partir de hoy la Iglesia católica ha impuesto que no se pueden esparcir las cenizas ni conservarlas en algún lugar que no sea un cementerio. A este respecto, recordemos que antes incluso tampoco se podía incinerar a los muertos, hoy en día sí porque según la Iglesia "la cremación del cadáver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina resucitar el cuerpo".
Evidentemente, esta prohibición es para los creyentes y fieles de la fe católica, para los que no lo sean, ni les va ni les viene. ¿Qué más podemos decir?...