LOS SUELDOS DE ALGUNOS DIRECTIVOS SON OBSCENOS
No queríamos dejar pasar la oportunidad. No podemos dejar pasar la oportunidad de, además de escuchar los comentarios de J.C. Afán (que no va a decir lo mismo que nosotros, no; ni muchísimo menos) pero es un tema en el que vamos a recapitular de una manera sincera y honesta. Le tenemos una pregunta importante: Usted sa
No queríamos dejar pasar la oportunidad. No podemos dejar pasar la oportunidad de, además de escuchar los comentarios de J.C. Afán (que no va a decir lo mismo que nosotros, no; ni muchísimo menos) pero es un tema en el que vamos a recapitular de una manera sincera y honesta. Le tenemos una pregunta importante: Usted sabe lo que es la Pepsi Cola, ¿verdad? Claro que sí. Pepsi Cola. Pues bien, la noticia es la siguiente, y la recogemos del diario El País:
“El español Ramón Laguarta ganó 28,4 millones de dólares en 2022 como jefe de PepsiCo. La retribución duplica con creces la de los presidentes del Ibex mejor pagados.”
“Los directivos españoles mejor pagados trabajan en Estados Unidos. La retribución de Ramón Laguarta, presidente y consejero delegado de la multinacional PepsiCo, ascendió en 2022 a 28,4 millones de dólares (unos 26,4 millones de euros al tipo de cambio actual), según la documentación que la compañía ha puesto a disposición de los accionistas con motivo de la próxima junta del 3 de mayo.”
Vamos a ver, mi pregunta para Juan Carlos Afán es: ¿esto es honesto? ¿Qué aportación a la humanidad hace un directivo, con todos sus esfuerzos que haya hecho, de una bebida gaseosa que es adulterada con exceso de azúcar y que es perjudicial para la salud? ¿Es honesto o no es honesto?
Y otra cosa, ¿no les parece que es una palabra más grave todo esto? ¿Qué es obsceno? ¿No les parece que es obsceno que una persona, en un año, por representar y hacer vendible y vendible y vendible Pepsi Cola en el mundo gane 28,4 millones? ¿Será? Pregunto.
Pregunto: si la cultura de las comunidades humanas fuera distinta, ¿realmente se vendería tanta Pepsi Cola? ¿Tanta Coca Cola? ¿O a lo mejor no?
Sí, desde luego, da muchos puestos de trabajo sí, sí. Este hombre no tendrá problema con la ley de dependencia, nunca, ¿verdad? Y no tendrá lista de espera. Y no estamos haciendo demagogia, ¡cuidado!, estamos contemplando la figura de un personaje y no de la persona en sí, ¿eh? Un personaje.
Hasta ahí lo dejamos.