LOS VECINOS FRENAN UN SEXTO INTENTO DE DESAHUCIO EN MURCIA
El abuelo, un matrimonio, y sus tres hijos adolescentes, vecinos de Javalí Nuevo (Murcia) han vivido el sexto intento de desahucio de su vivienda. Los hechos se remontan al año 2004 cuando, el abuelo de la familia y actualmente un jubilado de 68 años, pidió 15.000 euros a una empresa especializada en préstamos rápidos
El abuelo, un matrimonio, y sus tres hijos adolescentes, vecinos de Javalí Nuevo (Murcia) han vivido el sexto intento de desahucio de su vivienda.
Los hechos se remontan al año 2004 cuando, el abuelo de la familia y actualmente un jubilado de 68 años, pidió 15.000 euros a una empresa especializada en préstamos rápidos. Ese dinero el señor los quería para comprarse un audífono y para pagar deudas.
Tras unos años pagando con regularidad, en el 2009 se retrasó en el pago de una de las cuotas, y posteriormente se acercó a la oficina a pagar en metálico, pero la empresa ya no quería aceptar dinero.
Tras esta irregularidad, el prestamista le hizo una propuesta a este señor: para que no le quitaran la casa, le aconsejó que reuniera junto al crédito de 15.000 euros que había solicitado a su empresa, otro de 30.000 que la familia había pedido con anterioridad a un banco y que satisfacía regularmente. Este empresario les aseguró que gestionaría ventajosamente ambos créditos, ahora unificados, que su empresa compraría el terreno y se haría cargo de la escritura para que no saliese a subasta para luego vendérsela a sus legítimos propietarios, todo, por el módico precio de 100.000 euros… 
El abuelo, aún sin haber consultado a su hija sobre las gestiones realizadas, y confiando en la buena fe del prestamista, aportó la documentación solicitada, es decir, la escritura del solar sobre el que se encuentra su vivienda, y que también incluye el terreno donde se edificó legalmente, pero sin escritura, la vivienda de su hija (la familia a la que quieren desahuciar).
Durante este proceso la empresa cambió de nombre, y ahora la deuda está en torno a 200.000 euros, por lo que el prestamista le reclama la vivienda de este señor y la de su hija para compensar el impago reiterado.
De 15.000 ha pasado a 200.000 euros. El señor ha puesto una denuncia por estafa, y la demanda fue aceptada. Desde entonces están en litigio pero la empresa sigue exigiendo las viviendas.
El caso es que hoy estaba programado el desahucio por sexta vez para las nueve de la mañana, pero ha sido paralizado. Decenas de vecinos convocados por las redes sociales, con el apoyo de miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) han pasado la noche con la familia y les han prestado apoyo consiguiendo establecer un cordón humano a través del cual no ha conseguido cruzar la comisión judicial, por lo que este intento de desahucio ha sido finalmente suspendido. No se ha producido ningún altercado ni enfrentamiento entre los manifestantes y los agentes de la Policía antidisturbios enviados para la ocasión (informaron a la comisión judicial de que no se podía llevar a cabo el acceso a la vivienda puesto que "había que cargar contra la gente”, cosa que decidieron no hacer, y marcharon).
Una vez más se evitó el desahucio.
A pesar de que hace una semana Bruselas ha vuelto a decir a España que ve ilegal la ley hipotecaria española porque no protege a los ciudadanos frente a las ejecuciones, y a pesar de la colaboración encarecida de plataformas como ‘Stop Desahucios’ y PAH, más de 20.000 familias se han visto fuera de sus hogares afectadas por los desahucios durante los dos primeros trimestres de este año.
Esta vez los vecinos han impedido por sexta vez este desahucio.