MACRON ES EL CANDIDATO FAVORITO, PERO…
Como les anunciábamos en El Editorial, en todos los sitios se cuecen habas, y nuestro país vecino pasa a una segunda vuelta este domingo (en dos días) de las elecciones presidenciales, con Emmanuel Macron, que ahora empezamos a conocerle un poco porque no sabíamos quién era, y con Marine Le Pen, que sí sabemos quién es
Como les anunciábamos en El Editorial, en todos los sitios se cuecen habas, y nuestro país vecino pasa a una segunda vuelta este domingo (en dos días) de las elecciones presidenciales, con Emmanuel Macron, que ahora empezamos a conocerle un poco porque no sabíamos quién era, y con Marine Le Pen, que sí sabemos quién es.
Todo apunta a que va a ganar Macron… ¡vamos!... así… ¡de calle!, pero… los que nos dedicamos en cierta medida a la información, tenemos dos espinas clavadas como dos cruces en el monte del olvido que no olvidamos. Parafraseando la canción: “Están clavadas dos cruces, en el monte del olvido, por dos amores que han muerto, que son el tuyo… y el del otro” (no “el mío”).
Pues sí, ¿cuáles son las dos cruces? Una, el referéndum sobre las FARC y el Gobierno colombiano, que –fíjense, ¡quién iba a pensar!- salió en el referéndum 'No' (al proceso de pacificación). ¿Y la otra cruz? Pues el ‘Brexit’. Estábamos seguros de que los ingleses no querrían salirse de la Unión Europea porque, en definitiva, es beneficio para todos… ¡Pues no! Y si empezamos a seguir recordando, podríamos encontrar un ‘Vía Crucis’, (en vez de dos cruces).
¿Por qué decimos todo lo anterior? Porque (veleidades de las encuestas… ¡oooohh!) el francés es muy francés.
A la señora Marine no la hemos escuchado en directo (estamos hablando de oídas y de referencias periodísticas) pero parece ser que en el debate quedó desnuda gracias a la habilidad del señor Macron
Los islamistas se manifiestan a favor de Macron en ‘la France’ porque le ven como el único que les puede ayudar, y tienen terror a que Marine Le Pen pueda alcanzar la victoria.
Nosotros, obviamente, siguiendo las encuestas, decimos que todo parece indicar que ‘la France’ se va a decantar pro Macron. Pero… pero… pero… no excluimos (como casi todo el mundo excluye) la posibilidad de que Marine Le Pen pueda ser la ganadora.
Sí, fíjense. Nosotros añadiríamos una tercera “gran cruz”: el señor Trump. Cuando empezó la campaña política de la señora Clinton (Hillary Diane Rodham) y el señor Trump, ella tenía 10-12 puntos de ventaja; cuando llegaron las votaciones todavía había mucha intención de voto a su favor, y a nadie se le ocurría la posibilidad de que el señor Trump fuera el presidente de los Estados Unidos. Pues… sacó menos votos personales pero ganó (por el sistema de votación de los diferentes estados con respecto al número de habitantes y número de votos electorales); ganó la presidencia AMPLIAMENTE. Ese fue un golpe muy fuerte para todos los liberales, libertarios, etc. porque intuíamos que, después de Trump, iba a venir un desastre. De momento han pasado 100 días y no ha habido ningún desastre… luego probablemente venga algo parecido a Obama, pero sin la hipocresía falaz que empleaba este último.
Volviendo a Francia, lo cierto es que tenemos suficientes elementos actuales para pensar que podría haber una sorpresa. Nosotros no la descartamos. No la descartamos porque los franceses están un poco hartos de los propios franceses, y cuando un país está harto de sí mismo, puede votar cualquier cosa.
(…Menos en España, donde nunca se votaría a Podemos. Nunca, nunca, porque los españoles no estamos hartos de los españoles. Los españoles estamos hartos de… ¿de qué? Pues de la corrupción, del paro… ¡de muchas cosas! Entonces, como estamos hartos de muchas cosas, “las harturas compartidas buen alimento dan”. Acuérdense de este refrán. Entonces, en ese sentido, a nosotros seguramente no nos pasaría eso).