MATAN A UN MINISTRO DE SOMALIA CONFUNDIÉNDOLO CON UN TERRORISTA
Lo que seguramente no nos pasaría a nosotros en España (pero… nunca digas “de esta agua no beberé, y este cura no es mi padre”) es lo que ha pasado en Somalia. En aquel país, los guardias de seguridad frente al palacio presidencial somalí han confundido al ministro de Obras Públicas del Gobierno de Somalia con un terro
Lo que seguramente no nos pasaría a nosotros en España (pero… nunca digas “de esta agua no beberé, y este cura no es mi padre”) es lo que ha pasado en Somalia.
En aquel país, los guardias de seguridad frente al palacio presidencial somalí han confundido al ministro de Obras Públicas del Gobierno de Somalia con un terrorista islámico. Y como lo han confundido… ¡lo han matado a tiros!
¡Cómo estamos! Lo han confudido –eso dicen-, pero ¡cómo está Somalia! El Cuerno de África languidece de hambre.
Puede ser que efectivamente lo hayan confundido, o… o… o que este ministro fuera incómodo y “había que confundirlo”.
Normalmente los ministros de los países africanos van bien pertrechados (a la manera occidental). Tenemos una foto de archivo de este ministro, Abbas Abdullahi Siraji, con su chaqueta, su corbata… En fin, no iba al estilo “burún-burunga-ban-bon”, no, sino que iba como van los ministros.
(Como esa moda que tienen aquí en occidente en el futbol y en el baloncesto, donde el entrenador va de chaqueta y corbata. No hemos visto “gilipollez” –con perdón- más grande que esa: el entrenador con un traje de 3.000-4.000 dólares, y los jugadores en calzoncillos matándose por una pelota, y ellos dando órdenes mientras se acomodan la corbata. Ahí están, por ejemplo, el señor Zidane y el señor Simeone… este chico del Atlético de Madrid… a quien le han dado un repaso por su catastrófica actuación, porque a todos se les olvidó jugar al futbol. En fin… Pues el señor Simeone y los otros se pasan más tiempo arreglándose la corbata y la chaqueta, que diciéndole a los jugadores qué es lo que tienen que hacer. Pero… ¡es la moda!).