MENTIRA, FALSEDAD E IMPUNIDAD SON LOS RASTROS QUE DEJA LA FALSA VIOLACIÓN MÚLTIPLE
El Juzgado de Instrucción de Málaga ha impuesto una condena de 10 meses de prisión y una multa a la joven que confesó que había mentido y presentado una denuncia falsa cuando el pasado 17 de agosto comunicó a la Policía Local que cinco jóvenes de etnia gitana a los que no conocía la habían agredido sexualmente tras ame
El Juzgado de Instrucción de Málaga ha impuesto una condena de 10 meses de prisión y una multa a la joven que confesó que había mentido y presentado una denuncia falsa cuando el pasado 17 de agosto comunicó a la Policía Local que cinco jóvenes de etnia gitana a los que no conocía la habían agredido sexualmente tras amenazarla de muerte.
Dado que no tiene antecedentes, la pena de 10 meses de prisión se le suspende durante dos años condicionada a que durante dicho periodo no cometa ningún otro delito.
Los perjudicados han renunciado a una indemnización que les hubiese podido corresponder por los daños y perjuicios originados como consecuencia de la repercusión mediática que tuvo el caso y los días que estuvieron arrestados.
Ha habido mutuo acuerdo por ambas partes para que las cosas queden así, y aquí aparentemente se acaba la historia. Pero es una terrible, triste y dramática historia que deja el impacto de la mentira, deja el drama de la falsedad, y deja la impunidad de unas formas de ‘divertirse’ un tanto especiales –que creemos que deberían haber tenido una consideración por parte de la señora jueza, pero no la ha habido-.