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MOTÍN EN LA CÁRCEL DE EL HELICOIDE

De nuevo la actualidad venezolana: motín en la cárcel de Caracas “Motín en la cárcel de Caracas que encierra a los presos políticos más emblemáticos. El opositor Daniel Ceballos, ex alcalde de Táchira, fue liberado de su celda de aislamiento”. Ha sido en El Helicoide. Éste es un edificio a medio hacer, a medio terminar

 

20180517 vene 3De nuevo la actualidad venezolana: motín en la cárcel de Caracas

“Motín en la cárcel de Caracas que encierra a los presos políticos más emblemáticos. El opositor Daniel Ceballos, ex alcalde de Táchira, fue liberado de su celda de aislamiento”.

Ha sido en El Helicoide. Éste es un edificio a medio hacer, a medio terminar, muy emblemático, que está en el centro de Caracas. Lo construyó Marcos Pérez Jiménez, un dictador, el que precedió a Wolfgang Larrazábal, un Vicealmirante, que fue el que reinstauró la democracia después de un golpe de Estado al dictador. Pues bien, ese edificio ha estado ahí para todo, para nada… ¡Y no es feo! Es un helicoide… ¡Y ahora es una cárcel! Todo el que llegue a Caracas y se acerque, nada más entrar en la gran urbe se ve el helicoide. Llama poderosísimamente la atención. Allí están presos políticos, y comunes, y las condiciones en las que viven se las pueden imaginar)

20180517 vene 2“Los presos políticos de El Helicoide, cárcel ubicada en el centro de Caracas, en las que se encuentran y los retardos en sus procesos judiciales y en la ejecución de las excarcelaciones”.

Fíjense: hay menores de edad. Señor Maduro, hay menores de edad presos; no deberían estar ahí. Hay una junta entre políticos y no políticos; tampoco. Hay personas a las que ya han dictado sentencia de libertad, pero… el papeleo… ¿verdad? (Imagínense a alguien que ya se sabe libre –desde el punto de vista del juez- y que siga preso). Hay personas que esperan que “alguna vez” se abra su proceso y se considere su problema. Es decir, entrar es muy fácil; salir, muy difícil.

20180517 vene 4Esto, creemos que usted señor Maduro –que domina todo- debe de saberlo. Pero, claro, si se le escapan los jueces, se le van los jueces, se le va el Tribunal Supremo, y los que quedan están encargados de generar leyes para proteger sus mandatos, pues… evidentemente pasa esto.

Terrible, increíble, pero cierto. Todavía el motín no está sofocado. Hasta donde sabemos, no se ha aclarado en qué condiciones están, pero se están haciendo fuertes mientras que el Ejército parece ser que interviene con bombas lacrimógenas.

En fin, esperemos que no haya ninguna cosa que lamentar inevitablemente. Caracas, Venezuela, otra vez…