NACIONALIDAD AUTOMÁTICA PARA LOS SEFARDÍES, ¿SOLAMENTE?
En relación a Israel , nos ha sorprendido aquí en España el ministro de Justicia, el señor Alberto Ruiz-Gallardón porque, igual que esta semana nos sorprendían con la noticia de que con 160.000 euros te podías comprar un piso y la nacionalidad... ... hoy el Gobierno espa
En relación a Israel, nos ha sorprendido aquí en España el ministro de Justicia, el señor Alberto Ruiz-Gallardón porque, igual que esta semana nos sorprendían con la noticia de que con 160.000 euros te podías comprar un piso y la nacionalidad...
... hoy el Gobierno español concede la nacionalidad a cualquier sefardí o sefardita que justifique el serlo, por idioma, por lenguaje, por ascendencia o por apellido, esté en el lugar que esté del planeta… ¡¡¡con motivo del desagravio por la expulsión de 1492!!!
Antes se les concedía después de estar viviendo 2 años en España, ahora da igual donde estén.
Nosotros nos preguntamos: ¿qué pasará con la expulsión de los árabes? ¿Se les dará carta de nacionalidad también a todos los moriscos, a todos los nazaríes… a todos los musulmanes que fueron también expulsados violentamente?... ¿o ahora España tiene un nuevo problema?
En cualquier caso, la Casa Sefarad-Israel en Madrid se congratula de haber conseguido la posibilidad de convertirse en españoles de pleno-plenísimo derecho en todos los aspectos (social, político, económico…), para una comunidad que se calcula consta de unos 250.000 miembros… ¡estén donde estén!... ¡Ojo!, ¿eh? No es preciso ahora que estén en España.
Nos preguntamos también ante esta noticia sorprendente (debida a la influencia de Israel en el mundo en todos los sentidos, sin duda): ¿tendrán algún derecho los herederos de Atahualpa?, ¿tendrán algún derecho los desheredados de las comunidades indígenas de América Latina?... Véase Moctezuma, por ejemplo. ¿Tendrán algún derecho por haber sido arrasados y eliminados violentamente por una conquista insolente?
Le preguntamos al señor Gallardón… Y otras preguntas que le hará don Juan Carlos Afán debidamente documentado.
¡Increíble, increíble, increíble… pero cierto!