NETANYAHU RECIBE RETADOR AL YERNO DE TRUMP
Esto es la historia de nunca acabar… Según ya saben ustedes, el presidente Donald Trump quiere impulsar un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. Para esta tarea cuenta con su yerno, Jared Kushner, como alto asesor en cuestiones de Medio Oriente, quien hoy ha iniciado una visita a la zona –Jerusalén y Ramallah- p
Esto es la historia de nunca acabar…
Según ya saben ustedes, el presidente Donald Trump quiere impulsar un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. Para esta tarea cuenta con su yerno, Jared Kushner, como alto asesor en cuestiones de Medio Oriente, quien hoy ha iniciado una visita a la zona –Jerusalén y Ramallah- para intentar que se reanuden las paralizadas conversaciones de paz. Por encargo de Trump, Kushner tiene la tarea de colocar los cimientos para lo que el presidente llama el “acuerdo máximo”. Persisten grandes diferencias entre las partes, por lo que un avance significativo parece difícil.
Kushner, acompañado por el embajador David Friedman, el enviado israelí a Washington Ron Dermer y el enviado estadounidense al Medio Oriente Jason Greenblatt, se reunió hoy con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la oficina de éste en Jerusalén.
Posteriormente, Kushner prevé reunirse con el presidente palestino Mahmud Abás en Ramallah, Cisjordania.
Pues bien, el yerno de Trump ha sido recibido con el hecho de que en la víspera de su arribo, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha anunciado por Twitter el inicio de los trabajos de construcción de un nuevo asentamiento judío: el primero en 25 años en la Cisjordania ocupada, para los residentes del puesto avanzado de Amona, que fue desmantelado el pasado febrero por orden de la Corte Suprema de Israel tras ser declarado ilegal por ésta. Concretamente, fueron desalojados alrededor de 300 colonos.
Evidentemente, todo hay que decirlo, la necesidad de espacio ante la llegada de nuevos residentes y del crecimiento natural del pueblo israelita, está ahí. Hace falta más terreno.
Desde aquí hemos dicho siempre que la solución al conflicto no pasa por la creación de dos Estados (un territorio, dos estados)… No, no, no, no. la solución es un territorio, un Estado que respete las circunstancias de todos los palestinos (que puedan ser ciudadanos de primera, y que no haya ningún tipo de discriminación), y así no habría problemas de espacio.
La osadía de Netanyahu no tiene límite, y creemos que está moviendo pieza, puesto que la posición de EE. UU. no ha cambiado (sobre todo desde la salida de Barack Obama). Durante una reunión en la Casa Blanca en febrero, Trump le pidió a Netanyahu que “frenara un poco los asentamientos”, una petición considerada como parte de un esfuerzo por construir confianza con los palestinos antes de un renovado impulso a la paz.
Su actitud sugiere que teme muy poco a que la Administración del presidente Trump tome represalias frente a la construcción de asentamientos que ha llevado a la condena palestina e internacional.