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NO NOS PODEMOS FIAR NI DE LOS OSEZNOS EN LA NIEVE

¿Recuerdan ustedes esas imágenes de una película de Disney, en la cual se ve a un encantador osito dar un mal paso en una montaña cubierta de nieve y caer , cada vez más y más rápido hasta perder el control, y que deja de caer después de estrellarse fuerte contra unas rocas? En su momento–el documental es de 1958- todo

¿Recuerdan ustedes esas imágenes de una película de Disney, en la cual se ve a un encantador osito dar un mal paso en una montaña cubierta de nieve y caer, cada vez más y más rápido hasta perder el control, y que deja de caer después de estrellarse fuerte contra unas rocas? En su momento–el documental es de 1958- todo el mundo asumió que la escena era completamente natural y auténtica.

Pues bien, ¡todo mentira!

La escena fue montada de principio a fin, incluyendo el uso de una montaña artificial de nieve construida por el hombre y lo único verdadero eran los oseznos en cautiverio. Tiraron al osito por la pendiente de nieve y al final se pegó un golpazo contra unas piedras que había por allí –que también eran de verdad-.

El veterano productor de documentales de naturaleza Chris Palmer, con más de 30 años de experiencia en producciones para televisión y películas IMAX, ha expuesto en el libro y documental Shooting in the wild (Grabando en la naturaleza), la cara oculta de la industria y los engaños que él mismo ha perpetrado. Dice que la mayoría de los reportajes sobre la naturaleza están muy trucados: se van a reservas, crean situaciones a posta, etc.

Nosotros ya sabíamos de estas prácticas con Félix Rodríguez de la Fuente y sus reportajes sobre los lobos, o la famosa escena de El hombre y la Tierra donde un águila carga con un rebeco... que en realidad habían vaciado y rellenado de papel porque el ave no podía con el peso.

Ver aquí video del águila y el rebeco.

Pero ahora esto se hace a gran escala. Según lo que nos cuenta este investigador, captar imágenes de la naturaleza resulta harto complicado. El tiempo, el dinero y los medios necesarios suelen ser escasos y cuando se acaban los productores de documentales deben ingeniárselas para conseguir el mismo dramatismo con otras herramientas menos éticas. "Lo más habitual es diseñar la puesta en escena. Pones al animal donde quieres o creas lo que está pasando". Habitualmente se graba en localizaciones controladas que se hacen pasar por entornos salvajes, los animales han sido previamente sobornados con chucherías, viven en cautividad, están entrenados o son de atrezo. Documentales oscarizados han utilizado estas tretas para alimentar mitos. "Las cadenas de televisión están dirigidas por la necesidad de conseguir grandes audiencias. Esto convierte los documentales en entretenimiento y los productores deben buscar tomas cada vez más sensacionalistas".

Cualquier documental que se pueda ver, de National Geographic o cualquier otro, hay que ponerla en duda... A nosotros esta noticia nos ha causado impacto.  

Por favor, ¡háganlo bien, o no lo hagan, pero no nos engañen más!