NOS INVITAN A EEUU GRACIAS A LOS DEVOTOS VOTOS HISPANOS
El presidente norteamericano Barack Hussein Obama II ha hecho una invitación expresa directa y concreta al Rey Felipe VI. ¿Qué les parece? ¡Nos han invitado!... Y ahora nos preguntamos, ¿por qué un presidente norteamericano invita directamente a un Jefe de Estado Español? Es la primera vez que ocurre. Evidentemente no
El presidente norteamericano Barack Hussein Obama II ha hecho una invitación expresa directa y concreta al Rey Felipe VI.
¿Qué les parece? ¡Nos han invitado!... Y ahora nos preguntamos, ¿por qué un presidente norteamericano invita directamente a un Jefe de Estado Español? Es la primera vez que ocurre.
Evidentemente no es por nuestra cara bonita (no es por La Cara de España, nuestra sección del programa de radio… No, no). Si nos han invitado es por una cosa que se llama ‘cementerio’ o ‘urna’ o ‘voto’. El voto hispano es cada vez más determinante en las elecciones norteamericanas, y resulta que el Partido Demócrata –con Hillary Diane Rodham a la cabeza- pretende renovar sus votos (nunca mejor dicho), y si cuentan con la comunidad hispana, ¡mejor!
Y a los hispanos, que viven de ‘aquellas maneras’ –salvo excepciones- en Norteamérica, les hace ilusión que vayan los reyes de España. Y a todos hispanoparlantes que leen la prensa rosa les hace ilusión que la potencia número uno haya invitado al Jefe del Estado español (aunque sea un rey, les viene muy bien).
Pero que no se nos olvide (a nosotros no se nos pasan estas cosas) que esto es pura política exterior, es pura política de ganancia de votos; no es porque el Rey Felipe VI haya hecho algo maravilloso (porque de entrada, que sepamos, no ha hecho nada sino que ha seguido haciendo de Rey; y la Reina, que tanto se las prometía, y que tanto criticaban a la antigua, pues… salvo su levedad –por el peso- todavía no se le nota tampoco ningún detalle). Es decir, el reinado de Felipe VI no se ha caracterizado, hasta ahora, por algo sino por nada.
No encontramos ningún otro motivo que no sea ‘la urna’, el cementerio, los devotos votos de los hispanoparlantes para las próximas elecciones.