NOS RECUERDAN A SOMOZA, SEÑOR ORTEGA Y SEÑORA
“ Ortega contra todos: los blancos de la nueva embestida contra la oposición en Nicaragua” “Opositores, históricos sandinistas, decenas de activistas, empresarios y periodistas son víctimas de leyes creadas a medida. Estas son las presas de la última cacería de la pareja presidencial nicaragüense. El pasado domingo, cu
“Ortega contra todos: los blancos de la nueva embestida contra la oposición en Nicaragua”
“Opositores, históricos sandinistas, decenas de activistas, empresarios y periodistas son víctimas de leyes creadas a medida. Estas son las presas de la última cacería de la pareja presidencial nicaragüense.
El pasado domingo, cuando sentía que su detención era inminente, la disidente nicaragüense Suyén Barahona tomó su teléfono y grabó un mensaje: “Si están viendo este vídeo es porque la policía me ha secuestrado y ha allanado mi casa como ha hecho con otros liderazgos sociales, políticos, defensores y también con los más de 120 presos y presas políticas”, dijo la activista, perteneciente a la agrupación de centroizquierda Unamos. Poco después, el vídeo en el que llamaba a la población a resistir y a convertir la indignación en acción estaba dando vueltas en las redes. Como ella, en los últimos días, al menos 16 personas, entre precandidatos presidenciales opositores, guerrilleros históricos sandinistas, activistas, miembros de ONG y empresarios han sido detenidos en Nicaragua durante la última arremetida del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Los arrestos, fuertemente condenados por la comunidad internacional, son parte de la última ola represiva con la que la pareja presidencial pretende silenciar a la oposición y perpetuarse en el poder cuando faltan menos de cinco meses para las cuestionadas elecciones generales de Nicaragua, el 7 de noviembre, en las que Ortega busca su tercera reelección consecutiva. Tras las movilizaciones masivas contra el Gobierno de 2018, que dejaron más de 300 muertos, decenas de miles de exiliados y cientos de presos políticos, desaparecidos y torturados, se criminalizaron las protestas. Por eso ahora, los disidentes alzan la voz con pequeños actos de resistencia pacífica, como los vídeos que se han grabado varios de los detenidos cuando sentían que podían ser las próximas víctimas de la cacería. “Lo que Ortega se niega a aceptar es que, por mucho que intente apagarla, esta llama de rebelión por la libertad permanecerá viva”, escribió el precandidato opositor Juan Sebastián Chamorro poco antes de ser detenido. “Por mucho que quiera callarnos, apresarnos o censurarnos, es un país entero el que quiere el cambio, una nueva Nicaragua; y a un país entero no podrá encarcelarlo para frenar sus deseos de libertad”.