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NUESTRA CULTURA: LONGEVA Y EUTANASICA

Nos vamos con un hecho poco habitual “Un científico australiano de 104 años viaja a Suiza para solicitar el suicidio asistido. David Goodall, que no está enfermo terminal, se traslada a un país donde la muerte asistida es legal. El australiano David Goodall, que a sus 104 años es el científico más veterano de su país,

Nos vamos con un hecho poco habitual 

20180502 suicidio“Un científico australiano de 104 años viaja a Suiza para solicitar el suicidio asistido.

David Goodall, que no está enfermo terminal, se traslada a un país donde la muerte asistida es legal.

El australiano David Goodall, que a sus 104 años es el científico más veterano de su país, tiene previsto iniciar este miércoles un viaje que terminará en Suiza, donde se someterá a un suicidio asistido. No padece ninguna enfermedad en fase terminal, pero argumenta que su calidad de vida se ha deteriorado. "No soy feliz. Quiero morirme.

Ese el diagnóstico que él mismo se hace y tiene capacidad para hacerlo.

 “No es particularmente triste", añade. Explicó a la cadena de televisión australiana ABC el día de su cumpleaños, a principios de abril. "Lo que es triste es que me lo impidan. Mi sentimiento es que una persona mayor como yo debe beneficiarse de sus plenos derechos de ciudadano, incluido el derecho al suicidio asistido", añadió.

Goodall viajará desde Perth —la capital de Australia Occidental, donde reside— acompañado por un representante de la ONG Exit International, que respalda al científico. Harán una primera parada en Burdeos (Francia), donde visitará a familiares, para después continuar hasta la ciudad suiza de Basilea, donde 20180502 XPRESS SUICIDIOtiene cita con una organización de asistencia al suicidio de Basilea, según ha informado la asociación.

Más propaganda.

“El profesor Goodall, investigador asociado honorífico de la Universidad Edith Cowan de Perth, copó titulares en 2016 cuando el centro le pidió que abandonara su puesto, alegando los riesgos para su seguridad derivados de sus desplazamientos. Tras el recurso del científico, y ante la indignación que la decisión provocó en la comunidad internacional, la universidad dio marcha atrás”.

20180502XPRESS GOODALLO sea que.. le han empujado un poco. Fíjense que en el 2016 le pidieron que abandonara su puesto, alegando los riesgos para su seguridad derivados de sus desplazamientos. Luego ante la indignación la Universidad dio marcha atrás, pero parece ser que no fue suficiente.

“Su condición física y su calidad de vida se han deteriorado significativamente. Exit International lanzó una campaña de financiación participativa para subir a primera clase los billetes de avión del científico y de la persona que lo ayuda. Por el momento han recaudado más de 17.000 dólares australianos (10.600 euros)”.

Pues, ahí está. El científico más veterano de Australia y se merecería una atención específica. Y si tenía un sentido en su vida ya ha dejado de tenerlo, la misma constitución se lo ha negado.