NUEVA ESTRATEGIA DE LA UE PARA “DESHACERSE” DE LOS INMIGRANTES ILEGALES
Si decíamos que se daba por muerta ya la política común de asilo de la Unión Europea, porque iba a ser imposible darle reanimación, hoy nos dan a conocer (recogido en el diario El País ) que: “Un grupo de países europeos propone crear un centro de asilo fuera de la UE”. ¿Cómo decirles?... Si cerramos las fronteras, si
Si decíamos que se daba por muerta ya la política común de asilo de la Unión Europea, porque iba a ser imposible darle reanimación, hoy nos dan a conocer (recogido en el diario El País) que:
“Un grupo de países europeos propone crear un centro de asilo fuera de la UE”.
¿Cómo decirles?... Si cerramos las fronteras, si a los que se atrapan en ese intento se les devuelve a Libia o se les devuelve a la zona de Siria a través de Turquía, y allí creamos y financiamos campos muy grandes de refugiados (para que sean contenidos allí… Y después se nos queja el presidente –no sabemos ya si dictador- de Turquía, porque no le pagamos lo que se merecía por quitarnos el problema), pues ahora de lo que se trata es de una instalación.
“La instalación acogería a los refugiados cuyas solicitudes de regularización sean rechazadas”.
Es decir, permitiríamos que entraran, los que pudieran, que solicitaran, y después… admitimos solo el 18%. Es decir, estamos hablando de que un 80% -en números redondos- de los que entran, 80 de cada 100, serían rechazados y serían trasladados a este centro, que estaría dentro de Europa pero fuera de la Unión Europea (por lo tanto, piensen que estará muy al este, este, este…). Allí sería donde se dejaría a estar personas para que después pudieran ser deportadas (de lo cual se encargaría el otro país).
¿Cuánto costaría crear el centro, mantenerlo, pagar al país que acoja ese centro, y quitarnos los problemas de todos esos inmigrantes que nosotros rechazamos, para que este país se encargue “ellos” (digámoslo finamente). En eso fíjense ustedes las posibilidades que tienen desde un lado hasta otro.
Países como Austria, Dinamarca, Holanda… estarían dentro de este grupo que plantean tratar de conseguir plantear esa solución.
¡Si ya lo hicimos en su día! ¡Ya lo hizo Italia con el general Gadafi! Todos iban a Lampedusa, y allí llegaban los libios, recogían y los enviaban a un… “un lugar”, en Libia. Nadie se preocupó de saber qué pasaba con esas personas. Desaparecían del centro de Lampedusa y… ya, ¡quién sabe!
Si nos quejábamos de que Gadafi no era –vamos a decirlo así; y no es que Europa pueda presumir tampoco, pero… ¡bueno! Vamos a suponer eso- un dechado de respeto de los derechos humanos, pues… Y que eso, más pagar aquel famoso accidente de aviación de Lockerbie, Escocia (las indemnizaciones que le pidieron) fueron las que le permitieron volver al patio del colegio de los países bien vistos, para poder jugar con los demás: y ahí tenemos caballos regalados a presidentes europeos, primeros ministros, jaimas montadas… Bueno, todas esas cosas que ya sabemos.
Así que, no aprendemos. Realmente lo que deberíamos conseguir es una valla que, cuando la gente llegara… (¿Se acuerdan de ‘Viaje a las Estrellas’, ‘Star Trek’?, ¿de su sistema de tele-transportación? Se veía que se ponían allí, se desmaterializaban, y se materializaban en otro lugar). Hacer grandes vallas de ese tipo, como en la película Star Trek: que la gente pasara por allí y que apareciera ya directamente en el lugar (algo así “cercano”: Indonesia… o algo así).
¿Podríamos invertir –decimos nosotros-, podríamos ayudar a esos países? No a través de sus gobierno corruptos y sus dictaduras, sino creando redes de infraestructuras, de equipamientos… Con mantenimiento propio de los europeos. No creemos que eso fuera tomado como injerencia (como se hacía en la época de las colonias), sino que si nos encargamos de dar una red de servicios de agua, y de depuración, y de eliminación de aguas residuales, pues nos encarguemos de eso. Y que montemos escuelas (como el Liceo Francés, el Centro Cervantes… “¡Ay! Es que es muy importante”…).
¿Y si nos dedicáramos, por ejemplo, a crear el Centro?… No Cervantes, ni siquiera Quijote… ¿Y si se nos ocurriera crear el centro Sancho Panza? Sí… El básico, el bruto; el que nunca perdió la ilusión. Y creáramos Escuelas Sancho Panza (pagadas y patrocinadas por nosotros). Con alimentación. ¿Y que generáramos un grupo de groente? En vez de invertir, y después mandar dinero (para que se robe en empresas que no hacen las obras (y se lo mandan directamente a los sátrapas de esos países. Y después tener que condonar esa deuda, porque, en realidad, nos lo habíamos quedado nosotros mismos, porque han sido nuestras empresas). Pues no nos gastamos eso.
Si lo vamos a perder, vamos a perderlo bien, no en pólvora, en fuegos artificiales. Podríamos hacer centros de educación ocupacional en aquellos lugares, creando una red, invirtiendo en I+D (Investigación y Desarrollo), y en humanidad. Investigar las mejores cosas de esos seres humanos, para potenciarlos, en vez de crear centros de refugiados, ¿no?