OBAMA VISITARÁ HIROSHIMA ESTE MES DE MAYO
Primera visita –la primera- de un presidente norteamericano a la ciudad de Hiroshima. Barack Hussein Obama hará una histórica visita a Hiroshim a , la ciudad japonesa que fue víctima de una bomba atómica lanzada por EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial. Dicha visita la hará en el marco de una gira que realizará también
Primera visita –la primera- de un presidente norteamericano a la ciudad de Hiroshima.
Barack Hussein Obama hará una histórica visita a Hiroshima, la ciudad japonesa que fue víctima de una bomba atómica lanzada por EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial. Dicha visita la hará en el marco de una gira que realizará también por Vietnam a finales de mayo.
Pero una cosa está muy clara: el Departamento de Estado norteamericano se ha apresurado a decir que EE.UU. no va a pedir perdón (ni ninguna de esas cosas) porque fue un acto de guerra y ahorró muchas víctimas…
Pues sí, tal vez haya sido eso, pero… ¡tampoco había que tardar tanto en ir a dar una vuelta y ver cómo está aquello! Despues... reconocer los crímenes de guerra… ya es otra cosa.
Por nuestra parte, podemos decir que allí en Hiroshima (o en Nagasaki) no había ninguna fábrica de índole armamentística. Tampoco ninguna planta de acero que pudiera tener un doble uso (civil y militar). Es decir, la bomba se lanzó sobre población civil.
Igual que podemos decir que es malo bombardear un hospital, y hay quien dice que es un crimen de guerra, (fíjense en la cola que trae Alepo), pues imagínense lo que supuso lanzar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki sólo porque decían que “no se iban a rendir, y ello iba a costar muchas vidas norteamericanas” (esa fue la explicación).
En fin... Lo que sí sabemos es el dato de la muerte de un jefe militar japonés en una emboscada de aviones mientras él iba de una isla a otra (es decir, los norteamericanos sabían los códigos y estaban informados de lo que pasaba en todo Japón), por lo tanto… a lo mejor no hacía falta lanzar las bombas.
Pero, claro, abrir la puerta del terror atómico en el que vive esta humanidad actualmente igual “mereció la pena” (entre comillas), excepto para todas las personas que murieron, y todas las que han quedado marcadas con sus secuelas, claro.