OBLIGADO A REGRESAR A EEUU EL “CRUCERO DEL ÉBOLA”
Para muestra del nerviosismo social en torno al ébola, el crucero estadounidense “Carnival Magic ”, que partió de Galveston (Texas) el domingo pasado, y tuvo que regresar al puerto de origen una semana más tarde después de que las autoridades de Belice y México le denegaran el acceso a sus puertos. En el crucero viajab
Para muestra del nerviosismo social en torno al ébola, el crucero estadounidense “Carnival Magic”, que partió de Galveston (Texas) el domingo pasado, y tuvo que regresar al puerto de origen una semana más tarde después de que las autoridades de Belice y México le denegaran el acceso a sus puertos.
En el crucero viajaba una mujer que estuvo en contacto con la primera víctima mortal de ébola en EEUU, y el nerviosismo en torno a una posible expansión del ébola en América impidió al crucero atracar en dos de sus escalas.
Todo esto se ha generado por un “posible” infectado. La mujer pidió voluntariamente ser aislada como prevención, pero no presentó síntomas en ningún momento. La pasajera es una técnica de laboratorio del Hospital Presbiteriano de Dallas, y manipuló muestras de Thomas Eric Duncan, el ciudadano muerto por ébola el pasado 8 de octubre.
Tras el contagio de dos de las enfermeras que atendieron a Duncan, las autoridades en Texas pusieron en alerta a los otros 75 trabajadores sanitarios que participaron en el caso, a los que prohibieron viajar y permanecer en lugares públicos. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), detectaron entonces que una de estas trabajadoras había abordado el crucero tras la muerte de Duncan e informaron al Departamento de Estado, que emitió la alerta. Según los nuevos protocolos los sospechosos tienen que estar aislados, y así se hizo con esta mujer y su acompañante, pero fue entonces cuando las autoridades de Belice y México negaron al barco el permiso para llegar a tierra. En el crucero viajaban 4.633 personas y tenía que llegar a Texas antes del día 21 –para cumplir el tiempo máximo de latencia de este virus, de cara a tomar medidas si fuera necesario.
El pánico está desatado… Imagínense los pasajeros de dicho crucero: se van de vacaciones para pasárselo bien, y regresan con el susto de la “duda” sobre el ébola…