OJO POR OJO EN TEHERÁN
sta noticia aparecida en el diario El Mundo es demoledora: 'Ojo por ojo' para el ex alcalde de Teherán que mató a su esposa.” Lean ustedes lo que hizo el “caballero”: “El ex edil Mohamed Ali Nayafi ha sido condenado a muerte según la qisas, una figura legal de la ley islámica que implica que quien inflija daño físico a
sta noticia aparecida en el diario El Mundo es demoledora:
'Ojo por ojo' para el ex alcalde de Teherán que mató a su esposa.”
Lean ustedes lo que hizo el “caballero”:
“El ex edil Mohamed Ali Nayafi ha sido condenado a muerte según la qisas, una figura legal de la ley islámica que implica que quien inflija daño físico a alguien debe pagar por él de manera equivalente.”
O sea, si tú cortas un dedo, a ti te cortan un dedo. Si has quitado una oreja, a ti te quitan otra oreja… Ojo por ojo, diente por diente.
“Un castigo coránico - y bíblico - para Mohamed Ali Nayafi. El ex alcalde reformista de Teherán ha sido condenado a pagar con su vida el asesinato de su segunda esposa, la actriz de 35 años Mitra Ostad, el pasado mayo. El antiguo edil había confesado el crimen poco después de cometerlo, alegando que había perdido el control en una discusión de pareja y sugiriendo que la mujer tenía contactos con la Inteligencia local. El caso generó un gran escándalo en un país que cada vez cuestiona más la violencia machista.”
¿Con la inteligencia local?... ¿Qué es eso? Pero lean lo siguiente:
“El portavoz de la Judicatura, Gholam Husein Ismaili, ha informado de la condena este martes por la mañana, en una rueda de prensa en la que también ha repasado los castigos aplicados recientemente por corrupción. "Después de tres sesiones, el tribunal ha concluido que el acusado es culpable de asesinato premeditado, y le condena a qisas", ha dicho el portavoz, según la agencia ISNA. "También se le condena a dos años de prisión por posesión ilegal de armas. El veredicto es apelable al Tribunal Supremo".
No sabemos si irá a prisión después de ejecutarlo… o antes… ¡Y es apelable!, ¡ojo!
“Qisas es una figura legal de la charía, o ley islámica, según la cual quien inflija un daño físico deberá pagar por él de forma equivalente. En el caso de Nayafi, con la muerte, por tratarse de un asesinato. Bajo esta fórmula, los depositarios del derecho de la víctima - normalmente sus familiares - tienen la opción de perdonar la vida del infractor a cambio de otra forma de retribución, o mediante la reclamación del pago del llamado dinero de sangre, la diya que, en el caso de las mujeres era la mitad del precio de un hombre.”
¡Vaya!… ahora ya lo han arreglado y ya pagan lo mismo
“El caso Nayafi levantó una polvareda particular por el relieve del reo y la forma en que las fuerzas de seguridad lo abordaron. El condenado fue ministro de Educación bajo la batuta del presidente Hasan Rohani y, en 2017, elegido alcalde de la capital iraní, cargo que dejó poco después alegando motivos de salud. Su aparición en TV reconociendo el asesinato de Ostad desde comisaría, mientras recibía un trato exquisito por parte de los policías que lo habían arrestado, fue duramente criticado por la población.”
¡Ministro de Educación, y alcalde de Teherán! Y menos mal que fue criticada esa actitud. Esto es muy fuerte.