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OTRA MUERTE DE UN JOVEN EN UN CENTRO DE INTERNAMIENTO

“Muere un menor en un centro de internamiento de Valladolid tras ser reducido y esposado” El Gobierno regional afirma que el joven, de 14 años, había tenido “múltiples conductas disruptivas, con insultos amenazas y agresiones”. Un adolescente de 14 años murió este jueves por la noche en un centro de menores de Valladol

“Muere un menor en un centro de internamiento de Valladolid tras ser reducido y esposado”


Captura de pantalla 2022 03 04 a las 18.19.17El Gobierno regional afirma que el joven, de 14 años, había tenido “múltiples conductas disruptivas, con insultos amenazas y agresiones”.

Un adolescente de 14 años murió este jueves por la noche en un centro de menores de Valladolid tras ser reducido y esposado por los guardias de seguridad. Tres monitores que lo acompañaban en el área de socialización del centro de menores Zambrana, gestionado por la Junta de Castilla y León, avisaron a dos miembros del equipo de seguridad para que controlaran al chico, que en ese momento mostraba una conducta violenta. El menor, de nacionalidad tunecina, sufría una afección cardíaca y falleció después de la intervención de los operarios, que, al no lograr contenerlo, lo habían esposado. Según la consejera de Familia, Isabel Blanco, la actuación de los técnicos se produjo conforme a los protocolos. La Policía Nacional y un juzgado de Valladolid investigan las causas de lo ocurrido.

La consejera ha recalcado que se aplicaron “medidas de contención física” en presencia del personal educativo, como recoge la normativa, pero que resultaron ineficientes y se optó por medios “mecánicos”, unas esposas. El menor, una vez sometido, perdió la conciencia y no respondió a los estímulos. Tampoco a los intentos de reanimación que se le aplicaron en torno a las diez y cuarto de la noche.AK74KQ264NDODLTP65A7WP6KBY 1

El muchacho había recalado en España el 29 de noviembre y quedó custodiado por Castilla y León a partir del 1 de diciembre. Primero, se lo destinó a la residencia juvenil vallisoletana José Montero. Pero en el centro mostró conductas agresivas y por eso fue trasladado a otro centro de menores, en Zamora. Allí protagonizó “múltiples conductas disruptivas, con insultos amenazas y agresiones”, según el relato de la consejería, y fue derivado finalmente al centro de menores Zambrana para un periodo de al menos tres meses. En el nuevo lugar de residencia, los episodios violentos siguieron siendo frecuentes. La Fiscalía ha recibido informes sobre varias ocasiones en las que el adolescente tuvo que ser esposado o reducido.

El menor aseguraba que había sido operado recientemente de una dolencia abdominal y que había entrado en territorio nacional desde Suiza. También dijo que su madre reside en su Túnez natal y que su padre, con quien vivió una temporada, se encuentra en Sicilia (Italia). La consejería ha contactado con su madre y se ha ofrecido para cubrir los gastos de transportar el cuerpo al país norteafricano o de enterrarlo en Valladolid.

62220124bf6ba 1El protocolo del centro Zambrana, al que ha accedido EL PAÍS, recoge que las “medidas de vigilancia y seguridad” las debe ejecutar el personal de “seguridad por indicación del personal educativo”. Además, cita la Ley Orgánica 5/2000 sobre la responsabilidad penal de los menores y el reglamento por el que se permite la “contención física personal, la sujeción mecánica, realización de registros personales y materiales y aislamiento del menor” bajo los siguientes motivos: “En defensa propia, intento de fuga, resistencia física a una orden, riesgo de autolesión, riesgo de lesiones a otros o riesgo de daños graves a la propiedad”. La aplicación de los protocolos “deberá guiarse por la proporcionalidad y excepcionalidad”. El Defensor del Pueblo cuestionó en 2019, tras otra muerte en un centro de menores, el uso de “contenciones mecánicas”.

El incidente del Zambrana se produjo en el área de socialización de este centro de menores. Fuentes del centro explican que las instalaciones se dividen en dos áreas: la de socialización, donde habitaba este menor, y la de reforma. El primero de estos sectores consiste en “chalés” en los que conviven grupos de jóvenes. Los hechos ocurrieron en una “sala común” de uno de ellos, según portavoces de Familia, que insisten que el operativo se ejecutó de forma acorde a los protocolos.centro contencion

La gerencia autonómica evita ofrecer más detalles esgrimiendo que el caso se encuentra ahora bajo investigación judicial y policial. Asimismo, tampoco aclaran si se dispone de grabaciones de la actuación de los responsables de seguridad. El Zambrana hay instaladas varias cámaras: algunas son simplemente de “vigilancia”, que permiten al personal observar qué está pasando y si hay fugas o problemas, pero que no almacenan estos contenidos para su posterior visionado.

Fuentes del Zambrana afirman que es habitual que, cuando un menor actúa con violencia o de forma disruptiva y requiere una intervención física, los guardias inmovilicen a los chicos boca abajo, en lo que se conoce como “posición de decúbito prono”. Esta técnica no es recomendable por los graves riesgos de asfixia que genera en la persona a quien se intenta dominar. El procedimiento recomendable se conoce como “decúbito supino”, que implica retener a los jóvenes mientras permanecen boca arriba y facilita que puedan respirar, más aún en episodios como este, en el que el menor sufría problemas cardíacos. “Lo normal es que la plantilla sepa si los chavales tienen problemas de salud”, explican estas fuentes, que creen que las intervenciones deben adaptarse o suavizarse cuando se conoce el historial médico de los menores.

https://elpais.com/espana/2022-03-04/muere-un-menor-en-centro-de-internamiento-de-valladolid-tras-ser-reducido-y-esposado.html