PABLO IGLESIAS: “SÍ SE PUEDE”… COMER EN RESERVADO HIGH LEVEL. ÉL, CLARO
“El reservado de Pablo Iglesias (y su 'rentrée' laboral: tertulias, universidad 'online' y el 'plan Roures') “Al ex líder de Podemos se le ha visto comiendo varias veces en el discreto apartado de un restaurante peruano de Madrid. Con el magnate catalán, por ejemplo. Desde mañana ya no podrá cobrar los 5.316 euros al m
“El reservado de Pablo Iglesias (y su 'rentrée' laboral: tertulias, universidad 'online' y el 'plan Roures')
“Al ex líder de Podemos se le ha visto comiendo varias veces en el discreto apartado de un restaurante peruano de Madrid. Con el magnate catalán, por ejemplo. Desde mañana ya no podrá cobrar los 5.316 euros al mes de pensión pública. Con su fichaje en dos radios, podría duplicarla
El reservado tiene la mesa montada, lista para recibir comensales. Hay una luz apropiada para que cada rostro tenga las sombras duras, se marquen pómulos, narices, bocas... Es un lugar de ceviches y causas. De lomos saltados y tiraditos. Macerados con cervezas y pisco sours. Llega Pablo Iglesias. Seis escoltas han revisado el lugar antes. Mirando de reojo a los clientes ya sentados.
Es miércoles, 25 de agosto. Iglesias sigue aún con su silencio tuitero. Su último mensaje propio data de las 12.51 horas del 5 de mayo, y termina con el lugar común: «Sí se puede». La noche anterior su partido se había llevado un batacazo en Madrid y él había dimitido en voz alta: «Dejo todos mis cargos. Dejo la política, entendida como política de partido, como política institucional». Casi cuatro meses después, tras asumir el fracaso de su apuesta, Iglesias ya no es vicepresidente, ni diputado nacional ni ha llegado a recoger el acta de diputado regional. Su partido lo dirige ahora su sucesora, Ione Belarra, con la madre de sus hijos, Irene Montero, como número dos.
Los habituales del restaurante lo han visto desde hace un par de semanas, comiendo a diario en el lugar, incluso. El mismo despliegue, la misma sutileza. Han reconocido al mismísimo Jaume Roures, el hombre que posee los derechos del fútbol en España. Iglesias y Roures tienen muchas cosas en común. Entre ellas, que ambos se reconocen comunistas. También comparten querencia por la comida peruana. El reservado favorito de Iglesias está en el restaurante El Caral, en el distrito madrileño de Retiro, en el barrio de Pacífico. A 3,1 kilómetros a pie del piso de Vallecas donde vivía. Ubicado en la calle Ramón Pérez de Ayala, cerca del magnífico mirador del Cerro del Tío Pío, es propiedad de su madre, resultado de la herencia de una tía abuela suya.
De allí -cuando Iglesias aún proclamaba que «hay que acabar con el secretismo a la hora de hacer política, con las reuniones en reservados de restaurantes donde se toman decisiones al margen de los ciudadanos»- se mudó a Galapagar. Una de las organizadoras de las caceroladas frente a su casa asegura que apenas hay Guardia Civil (había cotidianamente una veintena de agentes) protegiendo su residencia, la que compró por 640.000 euros. Lo resume así: «Un coche de la Benemérita» y un grupo de policías nacionales que rondan el chalet.
Roures, por su parte, según nos contó en un encuentro con Crónica, se aficionó a la comida peruana en casa de Hugo Blanco, un trotskista cusqueño -para unos «guerrillero y terrorista», para otros un símbolo de la lucha del proletariado- a quien el hombre que maneja Mediapro conoció en Suecia. No son raras sus visitas a Madrid y menos para disfrutar de los mejores manjares. Y con Pablo Iglesias como invitado estelar. Como en 2015, cuando celebró su 65º cumpleaños en el palacete de los Duques de Pastrana, con catering de El Celler de Can Roca y con el entonces fulgurante fundador de Podemos en la cita”.
https://www.elmundo.es/cronica/2021/09/05/6133542afc6c8398298b4635.html
JLP Esto es un relato que indica el cambio del señor Iglesias, de vicepresidente ahora convertido en tertuliano de una emisora y nada que ver con el Iglesias que conocíamos