PARA QUE NO FALTE DE NADA: UN FRAUDE DE PELÍCULA
¡Falsear taquillas!... d esde el 2010. E so dicen, aunque ¡vaya usted a saber! Pues érase una vez que la ley de mecenazgo del Estado daba dinero a los directores, a las organizaciones intermediarias para la elaboración de películas, según fuera la película. Es decir, si la película había tenido 60.000 o 30.000 personas
¡Falsear taquillas!... desde el 2010. Eso dicen, aunque ¡vaya usted a saber!
Pues érase una vez que la ley de mecenazgo del Estado daba dinero a los directores, a las organizaciones intermediarias para la elaboración de películas, según fuera la película. Es decir, si la película había tenido 60.000 o 30.000 personas que al cabo del año hubieran visto esa proyección –y eso se puede saber conociendo el número de personas que van a una sala de cine-, pues recibían un dinero, un apoyo, porque la cosa había triunfado y había que seguir.
Pero… hete aquí que a alguien le ha dado por meter el dedito en el ojito, y había inspectores (de esos inspectores de ahora, que inspeccionan, ¿no?), y una vez en un cine había un inspector –uno- y no había nadie más (estaba todo vacío), y cuando él fue a ver el informe se encontró con que la distribuidora había dicho que había 63 personas en el cine. ¡No cuadraba! Incluso hubo una película que dijeron que hubo 80 personas y no llegó a proyectarse ese día porque no había nadie…
A partir de ahí han tirado la manta a la cabeza (vamos a contarlo estilo Groucho Marx o algo parecido), y… que si está metido Garci en esto -los directores del cine español que reciben dinero-, que si quién, que si no…
¡Pero alguien debe estar metido! La impunidad –la impunidad, lo hemos dicho muchas veces- con la que en este país democrático se ejercita el robo, el atraco, es tan terrible que… Ya verán como nadie es responsable y no ha pasado nada. Dependerá de lo que interese –cinematográficamente hablando no, desgraciadamente- y a quién interese implicar porque, al final, el dinero salió de las arcas del Estado para favorecer la cinematografía pero no se justificaba porque realmente las películas ni se exhibían (algunas) y otras casi nadie las veía.
Lo cierto es que así: ‘falsear taquillas’… ¡Es increíble! Simulando pases que no existían. En principio esto se ha visto en 42 películas –que han seguido la racha-. ¡Veremos si se puede seguir la inspección de otras!