PEDERASTIA: LA IGLESIA NIEGA INFORMACION HASTA A LOS QUE ELLA ELIGE
La auditoría encargada por la Iglesia a un despacho de abogados aventura “varios miles de víctimas” y recomienda compensar a los afectados Cremades & Calvo-Sotelo desmiente las cifras de los obispos sobre la pederastia. No tendrá una investigación propia, pues solo ha contactado a 150 afectados, ni ha tenido acceso
La auditoría encargada por la Iglesia a un despacho de abogados aventura “varios miles de víctimas” y recomienda compensar a los afectados
Cremades & Calvo-Sotelo desmiente las cifras de los obispos sobre la pederastia. No tendrá una investigación propia, pues solo ha contactado a 150 afectados, ni ha tenido acceso a archivos eclesiásticos. Se centrará en un análisis de los errores cometidos y en hacer propuestas
La auditoría encargada hace un año por la Iglesia española sobre la pederastia en su seno desmentirá las cifras que la propia institución ha dado hasta ahora, tras ocultar durante años la dimensión del fenómeno: “Serán varios miles de víctimas”, asegura Javier Cremades, presidente del despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo y del grupo de trabajo que elabora el informe, que no quiere aún dar una cifra. La Conferencia Episcopal Española (CEE), que siempre se ha negado a revelar lo que sabe sobre los abusos, ha sostenido durante años que eran “muy pocos” casos y solo en 2021, por la presión del escándalo, admitió 220, que subió a 506 el año siguiente. EL PAÍS contabiliza, hasta ahora, 929 acusados y 1.770 víctimas en su base de datos, la única existente.
Sin embargo, la cifra de casos del estudio no surgirá de una investigación propia, como ha ocurrido en otros países, ya que el correo electrónico que abrió el despacho para escuchar a las víctimas no ha funcionado. Han pesado las críticas de falta de neutralidad del equipo porque Javier Cremades pertenece al Opus Dei y solo han recogido 150 testimonios. La gran mayoría de las entrevistas a víctimas han sido por teléfono, no presenciales. Entretanto, más de 400 han escrito ya a la comisión de investigación del Defensor del Pueblo, que empezó en julio, y más de mil se han dirigido a este diario.
¿De dónde sacará entonces el estudio una cifra estimada de casos? Lo que hará es una suma de las fuentes de información disponibles, fundamentalmente dos: la investigación de EL PAÍS, a la que dan total credibilidad, al contrario que la jerarquía eclesiástica, y en segundo lugar, los datos internos que por primera vez, esperan, confesará la Iglesia española. De ello dependerá el éxito o fracaso de la auditoría, cuyo equipo se ha dividido estos meses en dos claros bandos. Uno muy crítico con la Iglesia que persigue un dictamen severo y medidas radicales, y otro más conservador y afín a la Iglesia.
https://elpais.com/sociedad/2023-03-01/la-auditoria-encargada-por-la-iglesia-a-un-despacho-de-abogados-aventura-varios-miles-de-victimas-y-recomienda-compensar-a-los-afectados.html
JC, se declaran incompetentes. No les han dejado. La Iglesia que les encarga a ellos una auditoría, no les dan información
JLP pero la auditoria aventura varios miles de victimas.
JC es lo que han podido ver, pero no lo han podido confrontar con los datos de la Iglesia
JLP impresionante, se dan de baja. Y eso que ellos son miembros significados de la Iglesia Catolica española
Y al hilo viene esta noticia
El arzobispado de Barcelona admite que tenía noticia de los abusos del cura depredador de menores desde 1975
Un párroco y el padre de un chico ya informaron a la diócesis de la “práctica sexual inmoral” de Josep Vendrell, que siguió activo 30 años más, hasta 2004. Una nueva víctima eleva al menos a 20 los afectados conocidos
JLP Y esa auditoría nos deja… pero hay que reconocer que han sido honestos. Nosotros les cristianos porque eran del Opus Dei, y eran juez y parte. Pero han respondido. “no me dan información, y calculo en miles”

¿De dónde sacará entonces el estudio una cifra estimada de casos? Lo que hará es una suma de las fuentes de información disponibles, fundamentalmente dos: la investigación de EL PAÍS, a la que dan total credibilidad, al contrario que la jerarquía eclesiástica, y en segundo lugar, los datos internos que por primera vez, esperan, confesará la Iglesia española. De ello dependerá el éxito o fracaso de la auditoría, cuyo equipo se ha dividido estos meses en dos claros bandos. Uno muy crítico con la Iglesia que persigue un dictamen severo y medidas radicales, y otro más conservador y afín a la Iglesia.