PEDOFILIA ¿CUÁL ES LA DIMENSION AUTÉNTICA DE ESTA SITUACIÓN?
Como demoledor es este “caballero”, por llamarle “caballero”. “El 'lobo solitario' de Valladolid escondía 300 vídeos de bebés y niños” “La Policía Nacional detiene a un pedófilo de 68 años, un jubilado que contactaba con jóvenes sudamericanos por internet, les engatusaba y después viajaba allá a abusar de ellos Cuando
Como demoledor es este “caballero”, por llamarle “caballero”.
“El 'lobo solitario' de Valladolid escondía 300 vídeos de bebés y niños”
“La Policía Nacional detiene a un pedófilo de 68 años, un jubilado que contactaba con jóvenes sudamericanos por internet, les engatusaba y después viajaba allá a abusar de ellos
Cuando los agentes tiraron la operación adelante (en la jerga policial) y entraron en tromba en su casa, una vivienda anónima en el centro de Valladolid, el anciano no opuso resistencia alguna. Simplemente se derrumbó, cuentan los agentes: «Se allanó, no dijo ni media, se quedó petrificado».
La explicación de los investigadores, acostumbrados a tratar con delincuentes sexuales: «Aunque esta gente siempre está un poco un bucle, en una especie de limbo, en realidad saben muy bien lo que hacen, y que lo que hacen está mal... Sienten vergüenza de sí mismos». Es un clásico de la
pedofilia: una vez el pedófilo es descubierto, a veces, casi muestra alivio ante quienes le descubren. «Eso, y mucha vergüenza: no quieren que le digas a nadie lo que han hecho».
Así detuvieron efectivos de la Policía Nacional recientemente a un jubilado de 68 años que no sólo traficaba en la Red con imágenes y vídeos de niños practicando sexo, sino que los llegaba a producir incluso: viajaba regularmente a Sudamérica, donde pasaba «largos periodos de tiempo», y allí contactaba con menores y abusaba de ellos. «Obtenía de ellos material gráfico que luego guardaba».
Un lobo solitario -sin familia, sin mujer ni hijos- que escondía en su madriguera «unos 300 y pico» archivos de pornografía infantil de «extrema dureza», la mayor parte de ellos «incluso con niños muchos de muy corta edad,
sobre todo bebés». Otra particularidad: mientras «en Sudamérica se relacionaba con menores de 14 ó 15 años, o de un poco menos como mucho», los vídeos que generalmente buscaba y distribuía en la Red eran de niños «muy pequeños».
Las pesquisas, como habitualmente en los temas de pornografía infantil, comenzaron hace más de un año, en enero de 2018, con un aviso por parte de Interpol: desde una IP (matrícula de cada ordenador en Internet) española se estaban compartiendo archivos de contenido pedófilo con un usuario de Sudamérica.
Los agentes de la Policía consiguen tras varias investigaciones localizar la pista española: se trata de un individuo afincado en Valladolid. A continuación se chequean sus movimientos, y la conexión sudamericana crece: se comprueba que desde al menos el año 2016 el individuo ha estado viajando asiduamente a América Latina buscando víctimas para sus manejos”.
Impresionante. Esto nos deja realmente petrificados, porque no se alcanza a ver toda la dimensión, de hasta dónde puede llegar.