PROYECTO INTERNACIONAL PARA CAZAR NUEVOS PLANETAS TIERRA
Recogemos esta noticia del diario El País : “Dos premios Nobel observan un “planeta imposible” que se parece a la Tierra recién nacida. Michel Mayor y Didier Queloz intentan comprender un exoplaneta cubierto por un océano de lava a más de 2.000 grados y que no debería existir.” “Michel Mayor y Didier Queloz llevan mese
Recogemos esta noticia del diario El País:
“Dos premios Nobel observan un “planeta imposible” que se parece a la Tierra recién nacida. Michel Mayor y Didier Queloz intentan comprender un exoplaneta cubierto por un océano de lava a más de 2.000 grados y que no debería existir.”
“Michel Mayor y Didier Queloz llevan meses observando un “planeta imposible”. Se llama 55 Cancri e y tiene un tamaño algo mayor que la Tierra. Es tan extraño que no debería existir, pero ahí está: a 40 años luz de la Tierra; orbitando una estrella gemela del Sol. En este mundo, un hemisferio siempre da la cara a su estrella. La superficie está a más de 2.000 grados. El lado oscuro está a 1.300 grados. Probablemente todo el planeta está cubierto de roca fundida. Es lo que los astrónomos denominan un mundo de lava.”
“Este es el único planeta de este tipo que podemos observar”, explica a EL PAÍS el suizo Queloz, quien recientemente ha visitado Madrid junto a su mentor, su veterano compatriota Michel Mayor, para impartir una conferencia en el centro de la Agencia Espacial Europea ESAC. Ambos ganaron el Nobel de Física de 2019 por descubrir en 1995 el primer planeta más allá del Sol, o exoplaneta. Era un gigante gaseoso que orbitaba la estrella 51 Pegasi, a 50 años luz de la Tierra. En la actualidad —tan solo 26 años después— hay más de 4.500 exoplanetas identificados. Uno de los primeros objetivos de este astrónomo suizo al frente del telescopio espacial Cheops ha sido mirar a 55 Cancri e, rebautizado como Janssen.”
“Tenemos observaciones en el infrarrojo sobre la emisión térmica de este planeta”, expone Queloz. “Además, hay alguna observación en el espectro de luz visible. Estos datos no nos dan una idea clara de cómo es este planeta. No sabemos si tiene atmósfera ni si hay alguna parte de su superficie que sea sólida. Tampoco sabemos si hay una evolución estacional. ¿Por qué es importante, entonces? Porque no es muy diferente de como era la Tierra recién nacida, en sus primeros 50 millones de años de vida. Es un poco más grande, pero muy parecido. Por eso necesitamos entenderlo. Lo mejor es que este planeta está justo en el sitio adecuado. Con Cheops vamos a poder estudiar su evolución, su reflectividad. Incluso averiguaremos si tiene una atmósfera permanente o temporal. Por eso estoy tan entusiasmado”, confiesa.”
“Estoy convencido de que en 10 años habremos encontrado un gemelo de la Tierra.” Didier Queloz, astrónomo.”
“Es tentador imaginar si dentro de 4.500 millones de años, la edad de la Tierra, habrá aún humanos siguiendo la evolución de este mundo de lava. Mayor, de 78 años, explica el otro gran objetivo de la exploración exoplanetaria para las próximas décadas: encontrar planetas gemelos de la Tierra en otras estrellas. “En nuestras búsquedas hemos encontrado muchísimos astros que podrían albergar equivalentes de nuestro sistema solar”, resalta. “Por un momento podemos imaginar que somos alienígenas en otra zona del universo que miramos a nuestro propio sistema solar con telescopios como los actuales. Si esto fuera así, por ahora solo habríamos descubierto Júpiter y tendríamos sospechas de que existe Saturno. No tendríamos ni idea de que está la Tierra”, resalta. Muchos de los exoplanetas descubiertos hasta ahora son gigantes gaseosos como Júpiter. Es muy posible que algunos de ellos sean la antesala a sistemas solares son planetas rocosos en las zonas internas, justo como el nuestro, “pero nuestra tecnología es aún demasiado joven para descubrirlos”, reconoce Mayor.”
“Tenemos observaciones en el infrarrojo sobre la emisión térmica de este planeta”, expone Queloz. “Además, hay alguna observación en el espectro de luz visible. Estos datos no nos dan una idea clara de cómo es este planeta. No sabemos si tiene atmósfera ni si hay alguna parte de su superficie que sea sólida. Tampoco sabemos si hay una evolución estacional. ¿Por qué es importante, entonces? Porque no es muy diferente de como era la Tierra recién nacida, en sus primeros 50 millones de años de vida. Es un poco más grande, pero muy parecido. Por eso necesitamos entenderlo. Lo mejor es que este planeta está justo en el sitio adecuado. Con Cheops vamos a poder estudiar su evolución, su reflectividad. Incluso averiguaremos si tiene una atmósfera permanente o temporal. Por eso estoy tan entusiasmado”, confiesa.”