PUES A PESAR DE TODO: NO SE VE GRAN ENTUSIASMO EN LOS DEMOCRATAS
“El penúltimo episodio del drama electoral de Estados Unidos se proyecta este lunes” “El voto de los miembros del Colegio Electoral confirmará la victoria de Biden entre presiones de Trump, pero algunos republicanos planean llevar la batalla hasta el Congreso. JC: cada estado tiene un número de representantes. El que h
“El penúltimo episodio del drama electoral de Estados Unidos se proyecta este lunes”
“El voto de los miembros del Colegio Electoral confirmará la victoria de Biden entre presiones de Trump, pero algunos republicanos planean llevar la batalla hasta el Congreso.
JC: cada estado tiene un número de representantes. El que ha ganado en cada estado, lleva a sus delegados y votarán por el que sea de su partido. Ellos son los que eligen al presidente. Los que pueden cambiar el voto, son los señores que van a votar ahora porque aunque un delegado sea de Biden, puede votar por Trump, porque votan en conciencia.
(En España, el colegio electoral se entiende como el sitio donde acudimos a votar, en principio, cada cuatro años. Sin embargo, en Estados Unidos este concepto tiene un significado bien distinto. En el país de las barras y estrellas, donde rige un peculiar sistema de voto indirecto, se conoce como Colegio Electoral al conjunto de representantes elegidos por los ciudadanos en cada estado y que a su vez son los encargados realmente de escoger al presidente de la nación, en lo que se llama el «voto electoral» para distinguirlo del «voto popular».
Los miembros del Colegio son conocidos como compromisarios o electores, y suman en total 538, número que se corresponde con la suma de los 435 diputados de la Cámara de Representantes, 100 senadores y 3 delegados de Washington D.C.
Por cada estado hay un número determinado de electores, que va desde los tres que tienen los menos poblados hasta los 55 de California. Para cubrir estos puestos cada partido propone a unos candidatos y los ciudadanos los eligen de acuerdo con las normas de cada estado. Los miembros del Colegio Electoral que salen elegidos en cada estado se comprometen, en principio, a votar luego por el candidato a la presidencia de su partido, por el que han sido escogidos.
Por esta figura del Colegio Electoral, se trata de un sistema de elección indirecto. En casi todos los estados el candidato a la presidencia que gana en él se lleva todos los compromisarios de ese estado. Para ganar las elecciones se debe conseguir como mínimo la mitad de los miembros del Colegio Electoral, es decir, 270 compromisarios.
De los 50 estados solo hay dos, Nebraska y Maine, en los que el ganador no se lleva todos los electores. En el caso de Nebraska, se reparten cinco compromisarios en total: el candidato vencedor en el estado se lleva dos de ellos, mientras que los otros tres corresponden a tres distritos que se asignan al ganador en cada uno de ellos. Por su parte, Maine cuenta con cuatro electores en total, de los cuales dos se los lleva el ganador del estado y los otros dos también se reparten en sendos distritos.
Esa norma de «winner-take-all» (el ganador se lleva todo) que rige en 48 de los estados no tiene en cuenta la proporcionalidad de los votos, ya que quien vence en un estado, sea por la diferencia que sea, se lleva todos los compromisarios. Si este sistema se aplicase en países como España, el ganador se llevaría todos los diputados de una provincia, por ejemplo. De ahí que este modelo de elección genere polémica, ya que ignora los votos de los perdedores.
Los «faithless electors» (compromisarios desleales) son aquellos que no votan por el candidato de su formación para el que han salido elegidos por los ciudadanos. La Consitución no contempla la disciplina de partido, pero 29 estados y el Distrito de Columbia piden lealtad a sus electores, y cinco penalizan con multas de 1.000 dólares o con condenas por delitos. A la hora de la verdad, ninguno de estos casos se ha producido
Tan solo 10 compromisarios han sido desleales en la historia de EE.UU, aunque nunca han sido relevantes en una cita electoral. Tres casos son muy recientes
El sistema electoral permite que un candidato resulte elegido presidente con la mayoría de los votos electorales, aunque no gane en el voto popular. En la historia de EE.UU., cinco presidentes han ganado las elecciones sin mayoría popular: Bejamin Harrison, Rutherford Hayes, John Q. Adams, George W. Bush y Donald Trump.
https://www.abc.es/internacional/elecciones-eeuu/abci-colegio-electoral-eeuu-todo-o-nada-202010222017_noticia.html)
Amanda Mars dice:
“La tragicomedia en la que se han convertido las elecciones estadounidenses afronta este lunes su penúltimo capítulo. Los miembros del Colegio Electoral se reúnen en sus respectivos Estados para emitir sus votos y formalizar así la victoria del demócrata Joe Biden, un procedimiento que suele pasar sin pena ni gloria, pero que, esta vez, se desarrolla bajo la extraordinaria presión del aún presidente, Donald Trump, que sigue lanzando acusaciones infundadas de fraude. Tras fracasar en los tribunales, algunos republicanos planean llevar la batalla hasta la sesión del 6 de enero en el Congreso –cuando las dos Cámaras deben contar las papeletas de este lunes– para tratar de evitar que ratifiquen a Biden.
“Los Estados pendulares que han hallado un fraude electoral masivo, que son todos, no pueden certificar legalmente estos votos como completos y correctos sin cometer un delito severamente punible”, escribió Trump este domingo por la noche en Twitter, a modo de amenaza velada. Desde que fue declarado perdedor de las elecciones del 3 de noviembre, el republicano está presionando a los funcionarios de su partido en dichos territorios clave para que vulneren la voluntad expresada en las urnas, que él tacha de ilegítima, y este lunes le concedan la reelección.
En las presidenciales estadounidenses, el voto individual de cada ciudadano es lo que se conoce como voto popular y no sirve para elegir al candidato directamente, sino para designar a una serie de compromisarios, los miembros del Colegio Electoral. Estos son un total de 538 en todo el país que se reparten entre Estados en función de su peso en el Congreso (California, que es el mayor, tiene 55). La mayoría de los territorios funciona mediante un sistema mayoritario en el que quien saca mayoría de votos populares en dicho territorio, aunque sea por la mínima, se lleva a todos los compromisarios. Para ganar, hacen falta 270 votos electorales. Biden logró 306 (con una ventaja de seis millones en voto popular) y Trump se quedó en 232.
Lo que el mandatario y sus aliados han intentado es que las autoridades republicanas de territorios que han perdido en un escrutinio ajustado (Arizona, Georgia y Wisconsin, entre otros) ignoren el voto popular y designen a sus propios compromisarios, de forma que este lunes no voten a Biden. Pero ni los funcionarios locales ni los diferentes jueces a los que se les ha reclamado semejante medida han encontrado pista alguna de fraude que justifique revertir la voluntad democrática expresada en las urnas.
https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2020-12-14/el-penultimo-episodio-del-drama-electoral-de-estados-unidos-se-juega-este-lunes.html