RUMANÍA ANUNCIA UN NUEVO PROYECTO DE LEY CRIMINAL MIENTRAS CONTINÚAN LAS PROTESTAS MASIVAS
Como bien saben, porque también se les informó en este programa, hubo un decreto que despenalizaba la corrupción, porque había mucha gente en la cárcel por este tema, y entonces les era más fácil solucionarlo de otra manera… Pues Rumanía anuncia un nuevo proyecto de ley criminal mientras continúan las protestas masivas
Como bien saben, porque también se les informó en este programa, hubo un decreto que despenalizaba la corrupción, porque había mucha gente en la cárcel por este tema, y entonces les era más fácil solucionarlo de otra manera… Pues Rumanía anuncia un nuevo proyecto de ley criminal mientras continúan las protestas masivas.
Parece ser que el domingo alrededor de medio millón de rumanos se manifestaron en diferentes ciudades, y han conseguido que, por lo menos, oficialmente el presidente haya dicho que deroga el anterior decreto; y uno de sus ministros, el ministro de justicia, habla de que van a hacer una nueva ley.
La agencia de noticias nos cuenta que los rumanos no se fían mucho. Por lo menos han conseguido parar eso. Eso quiere decir que realmente la medida era, no antipopular; era, para conseguir ese tipo de movilizaciones… Y sobre todo en una ciudad, 40.000 personas, en una ciudad como Timisoara, que fue la ciudad que preparó o fue causante de la caída de Ceausescu, el líder del PC, y donde fueron reprimidas violentamente las manifestaciones a raíz de aquello. Pues empezó el movimiento popular, y realmente parece que la gente, tanto en Bucarest y otras ciudades —entre ellas Timisoara—, han salido a la calle y no se van a ir hasta que no estén seguros de que eso se acaba, y de que el próximo decreto no sea un engaño para colar de otra manera esa situación.
La verdad es que el sentido de la impunidad y del desprecio hacia lo que piensa y siente la gente tiene un límite en todas partes. Y, en este caso, creemos que se ha llegado al límite, en el caso de los rumanos, y han tenido que tomar las calles para, por lo menos, hacerse oír. Y parece ser que el Gobierno, ante la magnitud de la reclamación, ha tenido que dar la marcha atrás.