ATENTADO DEL AIRBUS: NUEVA MATANZA EN ESTE TIEMPO DE RADICALISMOS
Moscú admite que la catástrofe del avión ruso de pasajeros Airbus A321 que se estrelló en la península del Sinaí el pasado 31 de octubre fue provocada por un acto terrorista. El jefe de los servicios de inteligencia rusos afirmó que el avión había sido derribado por un “explosivo de fabricación extranjera” que estaba c
Moscú admite que la catástrofe del avión ruso de pasajeros Airbus A321 que se estrelló en la península del Sinaí el pasado 31 de octubre fue provocada por un acto terrorista.
El jefe de los servicios de inteligencia rusos afirmó que el avión había sido derribado por un “explosivo de fabricación extranjera” que estaba colocada dentro de la aeronave y que estalló en pleno vuelo.
Como primera consecuencia, los rusos han ordenado la repatriación inmediata de todos los turistas que se encuentren en Egipto por miedo a que ocurran otros atentados.
Una célula del autodenominado Estado Islámico (EI) que opera en la península del Sinaí se había atribuido el ataque “como consecuencia de los bombardeos de Rusia en Siria”. Tras confirmar el atentado, Putin ha dicho “vamos a buscar a los responsables por todos lados, donde sea que se estén escondiendo. Los vamos a encontrar en cualquier rincón del planeta y vamos a castigarlos”.
El mero hecho de que el señor Putin haya admitido que efectivamente el derribo del avión ha sido un atentado por una bomba, coloca a los servicios de seguridad y de inspección aéreos egipcios en una posición muy delicada. Evidentemente, a través de cualquier persona de las muchas que acceden a los aviones en relación a un vuelo (para limpiar, para diversas comprobaciones, para carga y descarga de material, etc.) pudo haberse introducido la bomba.
Otro atentado...
Estamos en un tiempo de irritante excitabilidad en la que, a falta de acuerdo personal, el desespero lleva por delante el deseo de muerte. No olvidemos toda una serie de atentados y matanzas que se han realizado en los últimos tiempos (como la matanza de Noruega en 2011), y que han sido perpetrados por personas que no eran ni musulmanas ni nada por el estilo, pero su estado (no solo mental en cuanto a que estuvieran mal de la cabeza), sino su estado del tipo de vida que ‘aspira a', convierte los mecanismos de supervivencia en mecanismos de pervivencia para una idea, para un proyecto o para alguna otra cosa.
Increíble, pero cierto.
Cuando hay necesidad y no se conoce lo suficiente –véase ignorancia- cualquier idea es buena para no apreciar la consciencia de vivir, se sea del bando que se sea.
Además de los individuos “radicales” de cualquier ideología, existe un radicalismo humano que está ‘in crescendo’ y que ha cambiado los criterios de supervivencia, por criterios de pervivencia de ideas –en teoría- que van a continuar.
¡Falsa acción de los neurotransmisores!, habrá que buscar por qué.