RUSIA NO QUIERE PERDER SUS VIEJA HEGEMONÍA
Rusia , en vista de todo lo que sucede, abarata un tercio la tarifa del gas a Ucrania . Putin vuelve a echarle un pulso a la debilitada formación de gobierno del señor Yanúkovich , puesto que –además- le concede un crédito de 15.000 millones de dólares . ¡Que no es poco! Rusia trata de competir para conseguir su benefi
Rusia, en vista de todo lo que sucede, abarata un tercio la tarifa del gas a Ucrania.
Putin vuelve a echarle un pulso a la debilitada formación de gobierno del señor Yanúkovich, puesto que –además- le concede un crédito de 15.000 millones de dólares. ¡Que no es poco! Rusia trata de competir para conseguir su beneficio.
Por otro lado la oferta de la Unión Europea es que Rusia se adjunte a Ucrania en el acuerdo, que no se quede apartada.
No deja de ser una buena oferta.
Rusia no quiere perder su hegemonía como país influyente y sintetizador. En definitiva, no quiere perder sus viejos moldes de la Unión de Repúblicas Socialistas, pero ya no existe ni existirá, y que están anclados en el viejo poder del pasado y no saben adaptarse a la modernidad. Todo el capital que surge del petróleo y otras cosas más lo quieren extenderlo a tener esclavos serviles –como sería el caso de Ucrania-.
¡Ahí está, no obstante, la oferta de la Unión Europea! Ojalá, entre unas cosas y otras, todo vuelva a una imprescindible, necesaria y urgente pacificación de las demandas de la población ucraniana.
Mientras tanto, el senador estadounidense John McKain suelta su discurso diciendo que es “ucraniano en Kiev”, de cara a estimular a la población para que promueva encuentros entre Ucrania y la Unión Europea.
En fin, "cada uno trata de arrimar el ascua a su sardina"; mientras tanto, el bocadillo queda configurado con la población, que es la que sufre todas las disidencias de dentro y de fuera, de gobiernos que tratan de repartirse el mejor pastel para llevarse todo lo posible –en este caso de Ucrania-.
¡Así están las cosas!