SE LLAMABA JUAN Y HABÍA DONADO SU CUERPO A LA CIENCIA
Esta es una noticia humana, humanista y humanística en todos los sentidos. Se llamaba Juan, y a los 94 años se marchó a otras dimensiones. Era un militar español. Este señor antes de morir decidió donar su cuerpo a la ciencia, y para ello en el año 2000 visitó el departamento de la Cátedra de Anatomía y Embriología Hum
Esta es una noticia humana, humanista y humanística en todos los sentidos.
Se llamaba Juan, y a los 94 años se marchó a otras dimensiones. Era un militar español. Este señor antes de morir decidió donar su cuerpo a la ciencia, y para ello en el año 2000 visitó el departamento de la Cátedra de Anatomía y Embriología Humana II de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid para conocer el lugar al que iba a ir su cuerpo.
Algunos de los médicos que le habían tratado a lo largo del tiempo le habían dicho que su cuerpo era increíblemente bueno para donarlo dado que su salud había tenido muchas experiencias, y lo que se podría aprender con él era mucho –el señor había tenido tres infartos, 17 anginas de pecho, le habían colocado tres bypass, tenía un 60% de necrosis cardiaca pero “rebosaba vida”, había sido operado de estómago… En fin, le dijeron que "su cuerpo era ‘ideal’ para que se investigara y se experimentara con él"…
Estel señor, además, ofreció al departamento informes y todo su historial médico de 25 años que tenía guardado, y hasta vídeos de sus operaciones. En el momento de llevarse el cuerpo le dijeron a sus familiares que “ya se lo pedirían”, pero… nunca les pidieron su historial.
Ahora que ha salido a la luz el escándalo del "sótano de los horrores" donde se hacinaban cadáveres perteneciente al departamento de Anatomía II –y al de Anatomía I, que hoy día también está bajo sospecha-, los familiares del señor Juan han hablado con el rector de la Universidad -hijo del político comunista Santiago Carrillo- para exigirle los restos de su padre… Pues bien, la Universidad les ha dicho que se despidan porque no saben dónde puede estar. ¡Está perdido!
Tampoco les pueden decir que está incinerado porque hace años que no funciona el horno crematorio y, para colmo, se ha descubierto que todas las cenizas de Anatomía II iban a parar a un mismo y único recipiente, y cuando algún familiar iba a buscar las de su ser querido, se sacaban unas cucharadas… ¡y listo!
¡Por favor!
El caso de este departamento va en contra de todo lo admisible, empezando por el Código de Ética y Deontología Médica, que se refiere al respeto por los seres humanos en toda la actividad profesional, pero… no ha habido denuncias y, además, el jefe del departamento es un catedrático y por ello el Colegio Médico no ha hecho nada; ya se sabe… ¡los catedráticos se puede decir que están ‘aforados’! Ya saben ustedes: el famoso corporativismo –que también se da en el Colegio de Arquitectos, en el de Abogados, en ayuntamientos… ¡en todos los sitios!-. Por eso este país tiene la tasa tan alta de corrupción.
¡Así están las cosas!