SE PRENDE LA MECHA EN EL POLVORÍN DEL GOLFO PÉRSICO
Arabia Saudí rompe relaciones diplomáticas con Irán (y viceversa) tras el asalto anoche a la Embajada saudí en Teherán y su consulado de la ciudad de Mashhad, hechos ocurridos a raíz de la ejecución en Arabia Saudí del clérigo opositor chií Nimr Bakr al Nimr y otros 46 opositores Sudán y Bahréin (el pequeño reino insul
Arabia Saudí rompe relaciones diplomáticas con Irán (y viceversa) tras el asalto anoche a la Embajada saudí en Teherán y su consulado de la ciudad de Mashhad, hechos ocurridos a raíz de la ejecución en Arabia Saudí del clérigo opositor chií Nimr Bakr al Nimr y otros 46 opositores
Sudán y Bahréin (el pequeño reino insular del Golfo Pérsico, que mantiene estrechas relaciones con Arabia Saudí, y que también está gobernado por una familia real suní, aunque la mayoría de población es chií) también han roto las relaciones diplomáticas con Irán. Estos países denuncian la “intervención flagrante y peligrosa de Irán en sus asuntos internos” así como el supuesto papel de Teherán en el fomento de disturbios y conflictos en la región, “proporcionando protección y apoyo a los terroristas y extremistas”. Así mismo, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha anunciado una reducción del nivel de representación diplomática con la República Islámica de Irán.
Está claro que esta pugna entre chiíes y suníes se está llevando a unos extremos verdaderamente dramáticos, duros y difíciles. De momento estos son los países que han roto relaciones pero puede venir una cascada de ellos debido a este conflicto.
Entre la bajada del petróleo que se ha venido produciendo en los últimos tiempos, y estas disputas internas, el Mundo Árabe se debate en una crisis muy severa. No obstante, ante esta nueva crisis la reacción de los mercados internacionales no se hizo esperar: el precio del petróleo subió un 3% en Londres, hasta alcanzar los 38,50 dólares.
Por otro lado, este enfrentamiento probablemente debilite los ya complicados esfuerzos para poner fin a la guerra en Siria, en la que Arabia Saudí respalda a los rebeldes y yihadistas suníes, e Irán apoya al régimen del presidente Bashar al-Assad (de la minoría de los alauíes, un grupo dentro de los chiíes).