SENTENCIA DEL CASO NÓOS: UNA VERGÜENZA
La notica de España, que seguro que algunos esperaban que fuera la noticia cabecera de pista, es que por delitos cometidos hace 14 años, y tras un proceso que comenzó hace 6 o 7, ahora –a buenas horas mangas verdes- sale el veredicto, el cual dicen que tenía a España en vilo… (Nosotros creemos que esto último no es así
La notica de España, que seguro que algunos esperaban que fuera la noticia cabecera de pista, es que por delitos cometidos hace 14 años, y tras un proceso que comenzó hace 6 o 7, ahora –a buenas horas mangas verdes- sale el veredicto, el cual dicen que tenía a España en vilo… (Nosotros creemos que esto último no es así; el veredicto no nos tenía a todos los españoles en vilo, nos tenía trabajando a todos, pero con el ojo y la oreja en la televisión y/o radio para “saber”, pero… ¡lo sospechábamos!).
En la sentencia del juicio por el ‘caso Nóos’, la Infanta Cristina de Borbón ha sido absuelta de los delitos fiscales, aunque se le ha impuesto una pena económica de 265.088 euros como responsabilidad civil a título lucrativo (pero como ya en su momento había depositado casi 600.000, por lo que ahora tiene derecho a devolución) ¡Y ya!. Arreglado lo que interesaba: la Monarquía, bien.
Y después, al marido de ésta, el señor Iñaki Urdangarín, ha sido condenado a 6 años y 3 meses de prisión (una pena sensiblemente inferior a la petición del fiscal, que era de 19 años) por prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencias y dos delitos fiscales. Le imponen además una multa de 512.000 euros. (El marido de la Infanta ha sido condenado, en definitiva, por utiliza el Instituto Nóos y entidades satélites para saquear fondos de instituciones públicas de Baleares, Valencia y Madrid).
El fiscal Pedro Horrach pedirá prisión inmediata para Iñaki Urdangarín y Diego Torres, pero… ¡ya se verá! De momento se aplazan las resoluciones para el próximo lunes, y ya veremos si los acusados recurren al Tribunal Supremo, o no.
Y la peor parte de la sentencia se la lleva Diego Torres, ex socio de Urdangarín y considerado el “ideólogo” de la trama corrupta cuyo epicentro era el Instituto Nóos. Pero como era menos “mm” que Urdangarín, su condena es de ocho años y seis meses de prisión y una multa de 1.700.000 euros, aunque la petición del fiscal era de 16 años y medio.
Ese desequilibrio en el trato que han recibido uno y otro se debe, según explican fuentes judiciales, al balón de oxígeno que proporcionó al ex duque la última reforma del Código Penal siempre que devolviera el dinero malversado.
Y Jaume Matas, el ex presidente de Baleares y ex ministro de Medio Ambiente en el Gobierno de José María Aznar (que se apunta a todas, ¿verdad?) ha sido condenado a tres años y ocho meses, así como siete años de inhabilitación, por un delito continuado de prevaricación en concurso medial con falsedad y malversación. ¡Una cosita fina!
Solo tres de los acusados del caso Nóos han sido condenados a penas de prisión no sustituibles por multas: Iñaki Urdangarín, su ex socio Diego Torres, y el ex presidente del Govern balear Jaume Matas. En cualquier caso, ha habido 11 absueltos, 7 inculpados más (de menor rango social, ¿verdad?).
Y ahora nos preguntamos: ¿Quién tiene más estudios y más conocimientos? (así, en general, por poner un caso) ¿la señora Isabel Pantoja, la tonadillera, o… Cristina de Borbon? (Ya saben las pericias que tuvo que pasar, y la cárcel que tuvo que vivir la señora Pantoja, ¿no? Contéstenlo ustedes, pero… parece ser que ella sí sabía mucho de lo que hacía su pareja; estaba enteradísima de la economía.
Eso por una parte, y por otra parte, nos ha impresionado mucho, mucho, mucho, dos cosas al ver la lectura de la sentencia por la televisión (y por cierto, los locutores de la televisión estaban enloquecidos como si hubiera venido… un alienígena):
La primera cosa que nos llamó la atención es que la Infanta y Urdangarín están en Bruselas… ¡¡?? Se dice que cuando a alguien le van a dictar sentencia, tendría que estar allí delante del juez. (Eso es lo que vemos en las películas: “¡Levántese el acusado! Usted tal y cual…”). ¡Decirlo a la cara de los acusados!, no a la cara de los abogaos… Pues no. Y los otros acusados pues… El señor Torres no sabemos tampoco donde estaba, por ejemplo, pero… ¡la Infanta y Urdangarín en Bruselas!
Y fíjense bien: después aparece el señor Miquel Roca Yunyent (un antiguo político que no dio para más, uno de los llamados “padres de la Constitución española”, director y fundador de un insigne bufete de abogados, y que a partir de ahora será más insigne, ¿verdad?), y dijo que hacía cinco minutos le había comunicado a la Infanta que había sido absuelta. Y uno de los periodistas que allí estaba le pregunta: “pero… ¿está en Bruselas?” Y dice el señor Roca “¡Ah”, no sé. Yo he llamado a un móvil. Como cuando uno tiene un móvil se puede llamar a Bruselas o a cualquier otra parte”…
¡Qué bonito! Ahora nos preguntamos: si un día, los que estamos en la emisora, nos hacen un juicio por lo que decimos, ¿podríamos irnos, si sabemos cuándo van a dictar la sentencia, por ejemplo a Cabo de Hornos?, (por poner un sitio que muy pocos saben por dónde anda). Y esperar a que nuestro abogado (de oficio, porque la cosa no da para más), nos llame y nos diga que no pasa nada. ¿Podríamos irnos a Cabo de Hornos a escuchar la sentencia? ¿O lo normal es escuchar la sentencia? (una persona normal, decimos).
Pues parece ser que no. Así que, ya lo saben: si un ciudadano es juzgado por cualquier cosa, podrá irse a donde quiera… porque su cara es conocida.Sin más comentarios, ahí dejamos esta parodia; de las peores zarzuelas que hemos visto (y creemos que ninguna zarzuela es fea).