SI LA IGLESIA PIDE PERDÓN CON REPRESENTANTES ES QUE TODOS SON CÓMPLICES
El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez , se postra ante el altar mayor de la catedral para pedir perdón por los escándalos de abusos… Pues mire usted señor arzobispo, se agradece el detalle pero los que deberían postrarse ahí son los que han cometido las fechorías… Porque eso de que ‘la institución pida per
El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se postra ante el altar mayor de la catedral para pedir perdón por los escándalos de abusos…
Pues mire usted señor arzobispo, se agradece el detalle pero los que deberían postrarse ahí son los que han cometido las fechorías… Porque eso de que ‘la institución pida perdón’ –representada por el arzobispo y los otros- como si hubieran sido ‘ellos’ los que lo hubieran hecho… Creemos que ‘ellos’ no deben estar precisamente arrepentidos.
Discúlpennos usted señor arzobispo, pero con el debido respeto le decimos que su gesto está bien, pero es como si un señor comete un delito y después su padre, madre, tío o un amigo piden perdón en su nombre. ¿Lo aceptaría el juez? En este caso el ‘juez’ es lo Divino, pero ¿aceptaría un juez –si el juicio y la justicia pretenden ser justos- una promesa y un pedir perdón de un amigo por el delito que cometió otro?
Ustedes juegan con una doble, triple… moral de sensibilidad ciudadana.
La cosa empezó con el Papa, pues seguro que él sabía la verdadera dimensión de todo esto (una trama con 19 pisos donados por una anciana rica, los cuales se utilizaban para prácticas de pederastia. En esta trama están implicados 10 curas y dos seglares –que sepamos, aunque quizás sean más-) y por ello el Papa llamó por teléfono al primero que destapó este escándalo.
Y como si ello no fuera suficiente –seguramente por orden papal- continuó con todo este ‘show’ mediático que se ha montado con el arzobispo pidiendo perdón postrado en el suelo ante el altar mayor de la catedral en el nombre de la Iglesia.
¡Pues bueno!... ¿Y?... ¿Y qué? ¿Por qué no han llevado a los curas implicados allí? Se supone que todas esas personas estarán localizadas y, hasta donde sabemos, están en libertad, no están presos ni a disposición judicial –al menos hasta donde sabemos-. Creemos que aunque así fuera, el juez no le pondría mucho inconveniente si ellos pidieran ir a la catedral a pedir perdón. Aunque, lo que sí no sabemos es qué comportamiento tendrían los feligreses ante esos señores…
Señores miembros de la Iglesia: ¡Con la Iglesia hemos topado!, y si bien antes era invencible y decididamente “anti-galileica”, y decididamente perteneciente a la Santa Inquisición, ahora ya no es así. Ahora ya podemos hablar, opinar… aunque ello no significa, por supuesto, que ustedes ya no tengan poder. Ustedes tienen muchísimo poder aún, más del que podamos imaginar, pero ya no es exactamente como antes. Por lo tanto, no nos vale, señor arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, su alegato pidiendo perdón en el nombre de los demás. Si la Iglesia pide perdón como Iglesia, eso quiere decir que todos ustedes son cómplices. Si ustedes piden perdón en el nombre de la Iglesia (porque así fue como se expresó el Papa, y ustedes lo hacen ahora en el altar mayor de la catedral de Granada) es que ustedes se sienten culpables también. En este caso, un año sabático no vendría mal.
¡Arreglen el asunto del celibato! A lo mejor el origen del problema está ahí. ¡Así lo vemos!