← Volver

SIGUE LA TORTURA EN LA DICTADURA VENEZOLANA

La cárcel inhumana en Venezuela del comandante que liberó a Leopoldo López (y el lamento desde España de su mujer e hijos) Cuarenta y cinco presos políticos militares y civiles, la mayoría por la fallida 'operación Gedeón' contra Maduro , han sido trasladados al "campo de concentración" del Rodeo 1. "Nos están matando"

La cárcel inhumana en Venezuela del comandante que liberó a Leopoldo López (y el lamento desde España de su mujer e hijos)

venezuela 2Cuarenta y cinco presos políticos militares y civiles, la mayoría por la fallida 'operación Gedeón' contra Maduro , han sido trasladados al "campo de concentración" del Rodeo 1. "Nos están matando", dice el capitán desde dentro de la siniestra prisión.

«Nos están matando. Dile a mi hermana Fátima que denuncie, que no deje de hacerlo, porque nos están matando». El capitán Antonio Sequea, de 42 años, aprovechó el corte de suministro eléctrico que se produjo hace unos días en el Rodeo 1, cárcel de máxima seguridad adaptada por el chavismo cerca de Caracas para los rebeldes más duros. Tan inhumana es que ha convertido a la siniestra Helicoide en un lugar más confortable.

Vigilado durante todo el día, el militar que rescató a Leopoldo López el 30 de abril de 2019 pudo denunciar a su interlocutor las condiciones infrahumanas que sufren. Un año después de aquella rebelión cívica-militar que dio la vuelta al mundo y cuyo fracaso provocó el refugio precipitado de López en la embajada de España en Caracas y la huida del capitán rebelde, Sequea comandó el desembarco en playas venezolanas, la famosa Operación Gedeón.

Entre los muertos de aquella aventura kamikaze se encontraba uno de sus primos. Y entre los supervivientes, nombres conocidos como el de Josnars Adolfo Baduel, hijo del general Raúl Isaías Baduel, a quien el chavismo dejó morir en sus mazmorras en un caso análogo al del opositor ruso Eugeny Navalni. O Luke Denman y Airanvenezuela rodeo1 Berry, los dos mercenarios estadounidenses, como les bautizó el régimen bolivariano, intercambiados en diciembre pasado por el famoso magnate colombiano Alex Saab, presunto testaferro de Maduro que había sido extraditado desde Cabo Verde a una cárcel de Florida.

Todos ellos sufrieron torturas, denunciadas ante los jueces. Pero, más allá de su nariz rota y otras lesiones, seguramente lo que más dolió al capitán Sequea fue la captura de su propio cuñado, el estudiante hispanovenezolano Fernando Noya. Este joven de 32 años, admirador del capitán, es hermano de Verónica Noya, la mujer de Sequea, quien junto a sus tres niños viven hoy en Madrid, lejos de las garras del poder bolivariano. Ambos poseen nacionalidad española, la sangre gallega corre por sus venas.

https://www.elmundo.es/cronica/2024/05/27/66546e09e4d4d812628b459d.html