TRAS 17 AÑOS, NAVANTIA CONSIGUE QUE FLOTE SU SUBMARINO
Diecisiete años después sale el submarino Isaac Peral, ¡el submarino que no flotaba! Han tardado 17 años en hacerlo más largo. Pero, al hacerlo más largo, no cabía en el puerto, y entonces han tenido que reformar el puerto. Es decir, nosotros, como “hacedores” de submarinos somos muy malos. Pero… ¡Ojo con el submarino!
Diecisiete años después sale el submarino Isaac Peral, ¡el submarino que no flotaba!
Han tardado 17 años en hacerlo más largo. Pero, al hacerlo más largo, no cabía en el puerto, y entonces han tenido que reformar el puerto.
Es decir, nosotros, como “hacedores” de submarinos somos muy malos. Pero… ¡Ojo con el submarino! Recogemos la noticia del diario El Mundo:
“Se trataba del primer submarino que Navantia ha creado en solitario, ya que hasta que abordó este reto lo hacía en colaboración con la francesa DCNS (ahora Naval Group). Para su construcción y la de otros tres modelos -el S-82, el S-83 y el S-84, que se encuentran en distintas fases de producción- se aprobó inicialmente un presupuesto de 2.135 millones de euros, que ha acabado elevándose hasta los 3.907 millones.”
“El engorde de 1.117 millones en la factura del proyecto de los denominados S-80 se debió fundamentalmente al problema de diseño por el que Gaspar Llamazares preguntaba usando a Gila. El asunto saltó a los medios con titulares como «El submarino que no flota» o «El submarino con michelines, ¿culpable?».”
¡Ojos! Un solo submarino nos ha costado 3.907 millones. Ahora van a ver si puede navegar. Por ahora flota.
“Considerado el submarino convencional (no nuclear) más avanzado del mundo, comenzó a construirse en 2005 y su entrega estaba en principio anunciada para 2012. Diecisiete años, tres presidentes de Gobierno y seis ministros de Defensa después, se somete a los últimos test con la intención de que la Armada pueda hacerse definitivamente cargo de él en 2023.”
«En 2012, en una revisión realizada por Navantia, se detectó un desvío en el libro de pesos», explican desde la propia empresa a EL MUNDO. Es decir, se descubrió que el prototipo tenía 75 toneladas de más, lo que comprometía su flotabilidad. Se dudaba de que el S-81, cuyo peso inicialmente previsto era de 2.200 toneladas en superficie y 2.430 bajo el mar, fuera capaz de volver a la superficie una vez sumergido.”
“Del alargamiento del submarino resultó un cambio de nombre de la serie -S-80 Plus- y el surgimiento de un problema adicional. Con las nuevas dimensiones, el Isaac Peral no cabía en las fosas de atraque de la base de naval de Cartagena, por lo que hubo que ampliar también los muelles el puerto. Esta remodelación, acometida en 2018, supuso un coste de unos 16 millones de euros, ya incluidos en el presupuesto final de 3.907 millones del proyecto.”
“Tres años después, por fin, el 22 de abril de 2021 era oficialmente presentado en sociedad. La Princesa Leonor, nacida el año que comenzó a construirse, fue la encargada de amadrinarlo en una ceremonia en la que estuvo acompañada por los Reyes y la Infanta Sofía.”
¡Ahí está el Isaac Peral flotando! Pero ahora está dentro de un cajón, en el dique. Veremos que pasa a mar abierto.
¡Así estamos!
“El engorde de 1.117 millones en la factura del proyecto de los denominados S-80 se debió fundamentalmente al problema de diseño por el que Gaspar Llamazares preguntaba usando a Gila. El asunto saltó a los medios con titulares como «El submarino que no flota» o «El submarino con michelines, ¿culpable?».”
«En 2012, en una revisión realizada por Navantia, se detectó un desvío en el libro de pesos», explican desde la propia empresa a EL MUNDO. Es decir, se descubrió que el prototipo tenía 75 toneladas de más, lo que comprometía su flotabilidad. Se dudaba de que el S-81, cuyo peso inicialmente previsto era de 2.200 toneladas en superficie y 2.430 bajo el mar, fuera capaz de volver a la superficie una vez sumergido.”
“Tres años después, por fin, el 22 de abril de 2021 era oficialmente presentado en sociedad. La Princesa Leonor, nacida el año que comenzó a construirse, fue la encargada de amadrinarlo en una ceremonia en la que estuvo acompañada por los Reyes y la Infanta Sofía.”