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TRUMP NO ES TAN OGRO; ES UN POLÍTICO MÁS Y ACTÚA COMO TAL

Esta noticia es sobre algo muy corriente entre los políticos, para que no pensemos que es que son nuestros políticos –de nuestro país- los que… No, no, no… ¡La política! La política de los intereses, de los partidos, y demás. Donald Trump ha enfurecido a los republicanos al pactar con los demócratas a sus espaldas. Da

 

20170915 trumpEsta noticia es sobre algo muy corriente entre los políticos, para que no pensemos que es que son nuestros políticos –de nuestro país- los que… No, no, no… ¡La política! La política de los intereses, de los partidos, y demás.

Donald Trump ha enfurecido a los republicanos al pactar con los demócratas a sus espaldas. Da por casi cerrado un acuerdo para evitar la deportación de los “soñadores” (“dreamers”, lo cual nos alegra muchísimo: que no se deporte a nadie).

Pero verán que la política hace -lo dijo don Manuel Fraga Iribarne- extraños compañeros de cama. Ahora no se junta con los republicanos sino con los demócratas para hacer esto, porque hay otros intereses… Y plantea serias dudas que el mandatario cumpla todo lo prometido en la campaña electoral.

Es que una cosa es prometer y otra cosa es hacer las cosas. Después se dirá que “es que no tuve posibilidad porque me bloquearon”… Palabras, palabras, palabras, palabras… Y no es que creamos que no… Es para ver que, como cuando nuestro señor Asesor [J.L.Padilla] muchas veces, y sobre todo en tiempos de George Bush, decía “George Bush, el que conduce el autobús”, no es lo mismo el conductor que el dueño de la línea, ¿eh? Algunas veces hay que colocar a un conductor más simpático –como era Obama- que era encantador, ‘guapísimo’… Tenía una mirada que encandilaba a la gente, pero… Exceptuando a los de Guantánamo y a los de Diego García (que también allí hay un centro de detención de islamistas, ¿eh? Lo de Diego García nos duele tanto como Guantánamo). Y éste, que iba a ser el ogro –utilizando aquella expresión del ajedrecista- el ‘Ogro de Kentucky’ (en vez del ‘Ogro de Bakú’), pues resulta que no, que tampoco es tan ogro.

Así anda la historia.