TRUMP RECONOCE LA POLÍTICA, NO EL PRINCIPIO, DE “UNA SOLA CHINA”
Fíjense cómo cambian las cosas tan rápidamente. Si ayer decíamos que el señor Donald Trump había mandado una carta al presidente Xi Jinping, para agradecerle la felicitación y para tal y cual, pues… ayer hablaron, y hoy hay un significativo giro de Trump, al prometer a Jinping que respetará el “principio de Una Sola Ch
Fíjense cómo cambian las cosas tan rápidamente. Si ayer decíamos que el señor Donald Trump había mandado una carta al presidente Xi Jinping, para agradecerle la felicitación y para tal y cual, pues… ayer hablaron, y hoy hay un significativo giro de Trump, al prometer a Jinping que respetará el “principio de Una Sola China”.
Explicamos a continuación qué es ese principio de “una sola China” para quien no conozca esta terminología.
En su día, hasta que se restablecieron (en tiempos de Nixon, y del famoso señor de la aviación del Jet para un lado y para otro, el ministro de Asuntos Exteriores de EE. UU.) a través de lo que se consideró y se llamó “la política ping-pong”. Todo comenzó con un campeonato de ping-pong entre China Popular (República Popular China, RPC) y EE. UU. Y allí fue Henry Kissinger introduciendo elementos para que, al final, se llegara a que se restablecieran las negociaciones y las relaciones diplomáticas entre EE. UU. y China.
Eso suponía una de las condiciones que establecía China: era que (¿cómo se lo vamos a decir?) EE. UU. apostaba por Taiwán (o Formosa, depende de cómo utilicen su nombre en diferentes idiomas), que reconocía a esa como a esa como la única China existente y no mantenía relaciones.
Al mismo tiempo, estaba en las Naciones Unidas, en el Comité Olímpico, etc. Estaba en todas partes. China era representada siempre por la China Nacionalista, Taipéi, Formosa, Taiwán.
Y en ese momento, cuando se restablecen esas situaciones, China exige que se rompan relaciones con los demás –con la otra China- y entonces es expulsada de la ONU (y admitida la China Popular), es expulsada del Comité Olímpico, y así sucesivamente. Y entonces sólo existe “Una Sola China”.
Cuando Donald Trump estaba en campaña, y antes de tomar posesión, empezó a acercarse a la China de Taiwán, y los chinos le dijeron “oiga, que aquí, con el que tiene usted que hablar soy yo”. Incluso amenazó con no dejar que China se acercara a unas islas que están formando artificialmente y demás, con otras islas que están en disputa desde la II Guerra Mundial.
Y bueno, pues… Parece ser que el presidente Donald Trump ha establecido que el principio es que ellos son la única China. Así que ha habido un giro importante. Hombre, dice el comunicado de La Casa Blanca que “el dialogo fue prolongado como extremadamente cordial” (que no es lo normal que se esté imponiendo).
Así que, evidentemente, parece que la segunda potencia económica del planeta (y próximamente la primera al ritmo que va, y como se encuentran las demás), pues se supone que Donald Trump tiene sentido común, a pesar de sus muchas cosas, y querrá salvar esta situación.