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TRUMP TRUNCA EL SUEÑO DE UN GRUPO DE JÓVENES AFGANAS… ¿ES DIFERENTE EN EUROPA?

Esta noticia podría parecer poco importante, pero nos demuestra el ambiente general. No solo el de EE.UU. en la era Trump sino el de toda la humanidad. Estados Unidos ha negado el visado a un grupo jóvenes afganas que iban a participar en un concurso internacional de robótica. Un equipo de jóvenes de Afganistán (formad

 

20170705 afganasEsta noticia podría parecer poco importante, pero nos demuestra el ambiente general. No solo el de EE.UU. en la era Trump sino el de toda la humanidad. Estados Unidos ha negado el visado a un grupo jóvenes afganas que iban a participar en un concurso internacional de robótica.

Un equipo de jóvenes de Afganistán (formado solo por mujeres) y un equipo de Gambia no van a poder asistir al Desafío FIRST Global de Robótica (FIRST Global Challenge), un evento que da voz a jóvenes talentos y que se celebrará en Washington del 16 al 18 de julio, porque han sido rechazadas sus solicitudes de visado para viajar a EE.UU., aunque… sus robots sí que podrían hacerlo, y seguirían la competición a través de Skype. Es decir, ellas no podrán entrar en el país, pero sí podrán concursar.

¡Esto es lo que hay! No nos rasguemos las vestiduras y vayamos a lo barato de gritar: ¡Aaaah! Trump… EE.UU. se está convirtiendo en un fortín”… Nosotros en Europa ya somos un fortín. Estados Unidos se estará convirtiendo, pero la Europa rica, la Europa poderosa, ya lo es. Aquí incluso somos más agresivos: entre los propios europeos tenemos los de primera y los de segunda. (Recuerden que aquí el primer movimiento libre fue el de dinero, después el de mercancías, por último ha sido el movimiento libre de personas –eso dicen- pero cuando se quiere se cierran fronteras, etc. para los propios europeos… ¡imagínense para migrantes de fuera de la Unión Europea!).

Nos agrada decir esto porque es muy fácil criticar al de enfrente, y que lo de uno se vea razonable. Y ahora se dice en todos los medios que no ha dejado entrar a un grupo de mujeres jóvenes (con lo importante que sería que esas jóvenes afganas pudieran estudiar, etc., etc.), pero… ¡es lo que hay!

No estamos de acuerdo con el señor Trump, pero tampoco lo estamos con la prensa, que se ceba en el presidente norteamericano, y se vuelve sorda, ciega y muda cuando se trata del propio patio.