UN FENÓMENO CON DESCARO EN BOGOTÁ
En Bogotá, un caballero fue a sacar su tarjeta de embarque en una aerolínea colombiana con destino a México . Llevaba dos maletas y facturó las dos. Pues bien, no se sabe muy bien por qué –¿la casualidad tal vez?- pero el caso es que las dos maletas iban llenas de cocaína: llevaba 40 kilos (el máximo de peso permitido
En Bogotá, un caballero fue a sacar su tarjeta de embarque en una aerolínea colombiana con destino a México. Llevaba dos maletas y facturó las dos.
Pues bien, no se sabe muy bien por qué –¿la casualidad tal vez?- pero el caso es que las dos maletas iban llenas de cocaína: llevaba 40 kilos (el máximo de peso permitido para facturar). ¡E iba tan tranquilo y tan contento!
No sabemos si es que este señor quería ir a la cárcel (que serán 15 o 20 años), o… o… o… o… va a la cárcel al tiempo que se organiza todo un escándalo en el aeropuerto de El Dorado y, al mismo tiempo, por otro lado se pasan 200, 300 o 800 toneladas de coca (o las que sean)… ¡Esto es lo que suele pasar! Al que pillan le habían prometido una fortuna que mantendrá a su familia por los siglos de los siglos, amén; y por otro lado, le habían prometido también sacarle de la cárcel en uno o dos años de una de las miles de formas posibles, ya que… es sabido que todos los que se dice que están en la cárcel, en realidad no están (en Colombia o en cualquier otro lugar). ¡Cosas que pasan!
En fin, volviendo al caso de las maletas de coca. Este señor, por supuesto, debe estar muy bien pagado, y no creemos que esté loco. ¡Un señor que consigue 40 kilos de coca no está loco! ¡Es un fenómeno con descaro!