UN JUEZ ESTADOUNIDENSE TORTURA AL ACUSADO EN PLENO JUICIO
Que lo que les vamos a contar haya pasado en el país que siempre está a la vanguardia de estas cuestiones, que siempre habla de los derechos, y que hasta da certificados del cumplimiento del respeto de los mismos, nos parece que este caso es alucinante. Sabemos cómo utilizaron la fuerza –dícese tortura- las fuerzas de
Que lo que les vamos a contar haya pasado en el país que siempre está a la vanguardia de estas cuestiones, que siempre habla de los derechos, y que hasta da certificados del cumplimiento del respeto de los mismos, nos parece que este caso es alucinante. Sabemos cómo utilizaron la fuerza –dícese tortura- las fuerzas de ocupación de Estados Unidos, las oficiales y las paralelas (antiguamente llamados mercenarios y que ahora son subcontratistas), pero… ¿que dicha tortura la ejerza un juez en pleno juicio?… ¡¿Torturas?!
La noticia del diario El País nos dice lo siguiente:
“Un juez de Texas de distrito estadounidense, George Gallagher, presidente de la sala en la que se celebraba una vista en Fort Worth, Texas, en 2014, ordenó administrar hasta tres descargas eléctricas de miles de voltios a un acusado para que se comportara, ante la negativa de éste a declararse culpable o inocente durante su propio juicio. El juicio deberá repetirse porque el magistrado violó los derechos constitucionales del inculpado”.
"Terry Lee Morris estaba acusado de solicitar sexo a una menor. Fue sentenciado a 60 años de prisión en 2014. El juez que ordenó que se propinara el castigo, lo hizo tras el acusado negarse a declararse culpable o inocente. Morris se había negado alegando que tenía una demanda pendiente contra el propio magistrado y contra el que era entonces su abogado, y que deseaba ejercer su derecho a defenderse"
"Señor Morris, se lo advertiré una vez", dijo Gallagher. "Si continúa con esos arrebatos, le expulsaré de la sala o usaré el cinturón de descargas contra usted", añadió. "De acuerdo, señor", respondió Morris.
“¿Va a seguir las reglas?", preguntó el juez. "Señor, le he pedido que se recuse", indicó Morris, ante lo que el magistrado insistió: "¿Va a seguir las reglas?". "Tengo una demanda pendiente contra usted", insistió Morris.”
Pues bien, ante este tipo de desacato, un juez normalmente dice algo así como “Bajo desacato, yo voy a dictar sentencia… A este señor, llévenselo al calabozo, y le aplicaré… 20 meses más por desacato” (¡o lo que sea!). Pues no, parece ser que como hay presos que pueden andar, es decir, que tienen la posibilidad de poderse escapar, existen unos cinturones paralizantes que emiten descargas de hasta 70.000 voltios. Son extremadamente dolorosos y se usan cuando el preso intenta escapar o se vuelve violento.
"Dele", ordenó entonces el juez al asistente, quien presionó el botón para aplicar la primera descarga. La escena se repitió de modo similar durante las dos veces siguientes, después de que Morris alegase que sufría "problemas mentales", y de que denunciase que estaba siendo "torturado".
“Gallagher afirmó más tarde que había decidido recurrir al cinturón eléctrico debido a que el procesado se encontraba "muy alterado", y a que temía que la situación se volviese violenta, poniendo en riesgo a los presentes en la sala”.
¡Hombre!, habiendo alguaciles y demás, por muy alterado que estuviera. Si se hubiera lanzado sobre alguien... Pero no, según testigos presenciales, aquello fue como para decirle “Vas a seguir las reglas, sí o sí”. No solo una vez le soltó la descarga, sino que lo hizo por tres veces.
El juicio ha sido declarado nulo y se va a repetir. Eso sí, en ningún sitio dice que se vayan a tomar medidas contra el juez por haber realizado tamaña proeza. Suponemos que deberían, pero… ¡cuidadito con este tipo de cosas!