UNA JUEZ NIEGA A UN PADRE ADMINISTRARLE HOMEOPATÍA A SU HIJO EN UN HOSPITAL
Estamos ante un caso curioso. Otra vez el Gobierno ataca de nuevo, a propósito de las medicinas alternativas (o como queramos llamarles), o el Gobierno les llama ‘pseudociencias’. La noticia viene recogida en el diario El País . Resulta que un señor tiene un hijo y éste tuvo una apendicitis, y en esta última hubo compl
Estamos ante un caso curioso. Otra vez el Gobierno ataca de nuevo, a propósito de las medicinas alternativas (o como queramos llamarles), o el Gobierno les llama ‘pseudociencias’. La noticia viene recogida en el diario El País.
Resulta que un señor tiene un hijo y éste tuvo una apendicitis, y en esta última hubo complicaciones que no deberían ocurrir: problemas respiratorios. Debido a estos el joven entró en parada cardiorrespiratoria. Se le hizo una reanimación, no se consiguió lo que se esperaba, y ahora se encuentra en coma inducido. En fin… Efectos secundarios… El padre dice que fue una negligencia médica…
Los hechos ocurrieron en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (anteriormente Clínica de La Concepción), en Madrid. Seguramente es probable que fuera una negligencia médica porque es una operación de bajísimo riesgo. Parece ser que la implicación está en el anestesista.
El caso es que, en vista de la situación, y de que quedaba poco que hacer con el joven de 23 años, el padre se informó, buscó, y pidió permiso al hospital para aplicarle un tratamiento homeopático (inyectarle vitamina C vía intravenosa y tres preparados (Apis-homaccord, Lymphomyosot y Cerebrum comprimidos NM).
Pues bien, el hospital ha dicho que de ninguna manera se admitía aplicarle dicho tratamiento. El padre aduce que en Francia se ha empleado y ha habido resultados. Ante esta situación, fue ayer miércoles a los juzgados de la plaza de Castilla, en Madrid, para pedir al juez de guardia que se le permitiera aplicar dicho tratamiento.
La juez, la magistrada, consulta a los facultativos de dicho hospital, y en el auto que dicta que “la autorización solicitada por la familia del joven, Francisco José C.R., supondría imponer al responsable de la planta la instalación de un tratamiento distinto y, en principio, no curativo que en nada demostraría que la situación del paciente pueda mejorar”. Con lo cual deniega la petición del padre del joven.
Bajo el informe de los médicos del hospital, claro, no iba a servir para nada pero… ¡ojo!... tampoco le va a dañar para nada… Pues no, la jueza ha dicho que no.
¿Sabemos si la magistrada ha llamado a Francia para preguntarle a los que han empleado dicho tratamiento en casos de coma? Porque, claro, si llama a la Clínica de la Concepción, y pregunta a los que le han prohibido al padre el aplicar dicho tratamiento, ¿qué van a decir ellos? ¡Si no saben nada de homeopatía, ni saben nada de ese tratamiento! La ignorancia es atrevida y, ¿qué van a decir?, pues que eso no sirve para nada. Lo lógico es que la magistrada le pida al padre información sobre la experiencia de Francia. Nos preguntamos si ella habrá llamado a Francia.
JC Afán: Por lo que sabemos, normalmente los jueces tienen asesores (serían los médicos forenses). Pues bien, dudamos mucho que haya hecho otra cuestión que, en el mejor de los casos, pedir asesoramiento forense, y éste se remitirá al informe de los doctores que llevan el caso.
J.L.P.: desgraciadamente lo que dice la noticia es que la magistrada simplemente llamó a los médicos del hospital.
También parece que hay una ley (o norma, no sabemos) que dice que el médico puede negarse a que se aplique un tratamiento que bajo su criterio no tiene ninguna utilidad: el código de deontología médica de la OMC dice en su artículo 12.3 “que si el “paciente exigiera del médico un procedimiento que este, por razones científicas o éticas, juzgase inadecuado o inaceptable, el médico, tras informarle debidamente, quedará dispensado de actuar”.
Nosotros, como médicos y como personas, nos hacemos una pregunta: evidentemente, si este señor (el padre), asesorado por alguien –en este caso homeópatas franceses- se convence de que hay una posibilidad, evidentemente este padre se agarra a un clavo ardiendo. Está bien, aunque se queme. ¡Es una posibilidad! Además sabemos que dicho tratamiento no va a agravar más la situación, que ya está en una situación límite. Entonces, la pregunta es: “¿Es lícito prohibir? Es como si prohibieran rezar a una persona. Uno puede llevar a alguien (sacerdote u otra figura) al hospital, pero debería estar prohibido. A lo mejor alguien lleva al hospital a un sacerdote para que ore y se recupere.
Si el tratamiento homeopático dicen que no le va a hacer nada (¡dicen!, los que no saben de dicho tratamiento). Creemos que las personas de la Clínica de la Concepción no tienen ni idea de lo que es la homeopatía, ni de su capacidad, y menos con la propaganda que hay ahora. Y la jueza, con dicha propaganda, que ellos mismos hacen (como Gobierno, como funcionarios) podría estar un poquito informada, ¿no?
JC Afán: De eso se trata. Ella tiene que valorar de una parte de un lado y de otra para buscar un camino de justicia, y no dejar que uno tenga superioridad sobre el otro.
J.L.P.: Y si hay la más mínima posibilidad, ¿no cree usted que el juez tendría que inclinarse hacia…?
JC Afán: Si alguien le garantiza que no le va a hacer nada, solo por ese hecho, ¿por qué privar a ese padre de esa opción? Si, como ya ha dicho: ¿por qué voy a prohibir que vaya un cura a rezar, si sé que no le va a hacer nada?... Si eso es consuelo para el padre –vamos a ponernos en ese plan- pues, es su hijo, ¿no?, tiene derecho a hacer todo lo que pueda por su hijo.
J.L.P.: Pues parece ser…
JC Afán: En este caso, la juez… Es decir, cuando no hay daño para el interesado… Porque ella lo que tiene que salvaguardar (en un conflicto de intereses entre el médico y el padre) es que no haya posibilidad de daño hacia el enfermo. Y si el médico reconoce que eso no puede hacerle daño, pues mire usted… ¡Como si quiere darle un vasito de azúcar al joven! De momento es el familiar más cercano. Si tuvieran que sedarlo por cualquier circunstancia, tendría que pedirle autorización al familiar más próximo, ¿no?
La noticia dice así
“Los médicos de la Fundación Jiménez Díaz se negaron a suministrar dicha terapia y llamaron a la Policía Nacional ante la actitud de los familiares. Los agentes impidieron el paso de los allegados a la unidad de cuidados intensivos (UCI)”.
Esto es muy fuerte. ¡Hasta donde estamos llegando! Su hijo se está muriendo, el padre solicita ponerle ese tratamiento, el equipo médico lo impide y, claro, las personas se ponen un poco nerviosas, pero… ¿llamar a la policía?... O sea, no tienen recursos para hablar, para ver al hijo en la UCI”
“La magistrada, que consultó a los facultativos de ese hospital y al médico forense del juzgado, expone en el auto que la autorización solicitada por la familia del joven, Francisco José C. R., supondría imponer "al responsable de la planta la instalación de un tratamiento distinto y, en principio, no curativo que en nada demostraría que la situación del paciente pueda mejorar".
Pues, con eso no da razones. Y lo grave es que la juez deja abierta la vía judicial a la familia para que ésta reclame:
"La jueza deja abierta la vía judicial a la familia para que reclame "a la persona que considere responsable de estos hechos" si cree que ha habido previamente "un actuar imprudente en la operación de apendicitis realizada" que ha dejado al joven en esa situación.
“El padre del paciente se dirigió al juzgado de guardia para pedir una medida cautelarísima que permitiera administrar los preparados que, según mantienen los afectados, “han dado un gran resultado en Francia”. La familia ha manifestado su intención de que se abra una investigación y se esclarezca si ha habido alguna negligencia médica o incluso la comisión de algún delito al no permitirse al joven el suministro de la homeopatía. De hecho, exigirá que se le practique la autopsia en caso de fallecimiento”.
¿Y van a estar ellos allí? ¿Y va a estar la jueza allí?...
JC Afán: Vamos a pensar mal: ¿Y si de lo que se trata es de cubrir cualquier cosa para que no haya complicaciones para la entidad?
“Este periódico cuaday [y se puso en contacto con la Fundación Jiménez Díaz, que declinó dar su versión sobre lo ocurrido o datos sobre el paciente “para no vulnerar su intimidad y privacidad”.
“Federico Montalvo, presidente del Comité Español de Bioética y abogado del despacho especializado en temas sanitarios Asjusa Letramed cree que "es sorprendente que no se le permita" al padre dar a su hijo los tratamientos que quiera, siempre que no le perjudiquen, informa Emilio de Benito. "Si estuviera en su casa no se le prohibiría", alega. Montalvo afirma que eso es independiente de que tal decisión sea racional o no. "Lo que debe prohibirse es lo que sea maleficiente", pero la decisión de la familia "ni perjudica ni beneficia" al joven”. Su del sueño”.
“El experto en bioética de la Organización Médica Colegial (OMC) Jacinto Bátiz, jefe del área de cuidados del hospital San Juan de Santurtzi (Bizkaia), afirma “rotundamente que un médico tiene el derecho a no hacer lo que le pide el paciente si no es eficaz”. Y recuerda que el código de deontología médica de la OMC dice en su artículo 12.3 “que si el “paciente exigiera del médico un procedimiento que este, por razones científicas o éticas, juzgase inadecuado o inaceptable, el médico, tras informarle debidamente, quedará dispensado de actuar”. En cambio, las leyes (tanto la de autonomía del paciente de 2002 como la que está en trámite de muerte digna en el Congreso) amparan al enfermo en el caso contrario: el de renunciar a lo que le propone el médico una vez este le ha informado de las consecuencias de sus actos”.
“Este especialista afirma que hay muy pocos casos en que el paciente pida que se le apliquen tratamientos en contra del criterio del profesional. Pero pone un ejemplo de su unidad en el que la familia de una persona en coma quería que se usara con este, como método de estimulación cognitiva, un supuesto remedio consistente en sentarle en una silla y darle vueltas, porque habían leído que así se despertaría. “En ese caso hay que decirle con mucha delicadeza que no podemos autorizarlo, porque nos hemos informado y ese método no se ha demostrado. Pero que tiene libertad para llevarse al paciente a otro sitio o a casa, si es lo que desea”.
¡Fíjate cómo están las cosas! En fin…