VENEZUELA: HORROR, CORRUPCIÓN, Y EL ABSURDO DEMOCRÁTICO DE LAS MAYORIAS ABSOLUTAS
Esta noticia comienza con un nombre: Corte Penal Internacional (CPI) -llamada también Tribunal Penal Internacional (TPI)-. Este tribunal habla de las torturas, suicidios y los horrores del chavismo en las cárceles de la cruel dictadura del señor Maduro. Recogemos la noticia del diario El Mundo: “El 'suicidio' el vierne
Esta noticia comienza con un nombre: Corte Penal Internacional (CPI) -llamada también Tribunal Penal Internacional (TPI)-. Este tribunal habla de las torturas, suicidios y los horrores del chavismo en las cárceles de la cruel dictadura del señor Maduro. Recogemos la noticia del diario El Mundo:
“El 'suicidio' el viernes de un dirigente revolucionario detenido coincide con el relato macabro de las torturas en las cárceles venezolanas del Tribunal Penal Internacional.”
"Le amarraron de pies y manos, le ataron a un carro (vehículo) del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia, la policía política del chavismo) y le arrastraron más de un kilómetro por las calles antes de llevarlo a un centro de reclusión, donde fue torturado 24 días. Las torturas eran literalmente macabras: le arrancaron las uñas de las manos y de los pies con tenazas; le asfixiaron cubriéndole la cabeza con bolsas de plástico que contenían insecticidas, lo que le dañó gravemente los pulmones; le aplicaron descargas eléctricas en los genitales y partes íntimas; le golpearon todo el cuerpo con toallas mojadas; le hacían bañar a todas horas en orines y excrementos".
“El Tribunal Penal Internacional (TPI) publicó el viernes testimonios, incluidas torturas, de 8.900 víctimas venezolanas, 630 familias y dos organizaciones, recopilados por la Sección para la Participación de las Víctimas y las Reparaciones, que formarán parte de la investigación contra el chavismo por crímenes de lesa humanidad que sigue la Fiscalía. Relatos que resumen el horror sistemático contra detenidos y perseguidos, que incluye violaciones sexuales y hasta a un perro Rottweiler amaestrado por los agentes para morder en zonas íntimas.”
“Se trata de un paso trascendental de cara al proceso contra la élite de la revolución bolivariana, que ha coincidido además con una nueva muerte en sus cárceles, que ha levantado todas las sospechas: el suicidio de un funcionario bolivariano de primer nivel, Leoner Azuaje, que hasta el momento de su detención presidía Cartones de Venezuela y pertenecía al círculo de confianza de Hugo Cabezas, también capturado, que fungió como ministro de Presidencia tanto para Hugo Chávez como para Nicolás Maduro.”
“La purga anticorrupción en el seno del chavismo, ordenada por el "presidente pueblo", no sólo suma más de 60 detenciones de dirigentes, militares, empresarios boliburgueses y jueces; también ha provocado la caída del todopoderoso zar del petróleo, Tareck El Aissami, cuyo paradero se desconoce un mes después de que comunicara su dimisión a través de las redes sociales.”
¡Impresionante! O sea, esto sigue adelante. No hay por dónde cogerle señor Maduro.
JC Afán: Tiene toda la pinta –con el tema de Tareck El Aissami, que ha tenido un papel fundamental dentro de todo el aparato chavista- evidentemente, de que estamos hablando de un ajuste de cuentas entre familias. La familia, la mafia, es esa estructura que está adquiriendo realmente el tema en Venezuela, donde se han ido repartiendo. Y según hace falta liberar espacio para que otros sigan ganando más dinero, pues van cargándose a gente y eliminando gente, acusándola de corrupta. Aparentemente, es una auténtica batalla contra la corrupción, pero simplemente es “quítate para que tengamos más contralado el tema y no haya nadie que se vaya”. El que todos los fundamentales de PDVSA (Petróleos de Venezuela, SA): ministros y demás, hayan tenido que salir corriendo más tarde o más temprano, indica que lo que hay ahí es una mafia que controla el poder.
JLP: Y bueno, ahí está el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, que ha tenido que huir del país. Primero a Colombia, y la sorpresa: Colombia no le quería para nada, y lo echó, así, sin más, a Estados Unidos, y está en Miami. Ha concedido entrevistas, y tal.
Parece mentira: este hombre era el presidente encargado por más de 15 países, apoyado mucho por Estados Unidos, por España, pero, poco a poco, se fue desinflando. La misma oposición, que estaba con él, le ha destituido. Increíble. Y esos mismos oponentes a Maduro andan peleados, con lo cual, le ponen a Maduro muy fácil la reelección para el año que viene. ¡Pero muy fácil!
Evidentemente, ahora mismo no hay ningún líder. Capriles quiere hacerse el líder, pero no es aceptado, porque realmente no hay oposición en Venezuela. No hay estructura de oposición, porque el país está totalmente “dictatorializado”. ¡Hay siete millones de personas fuera! No puede haber una organización estructura, hoy por hoy, ni menos aún un líder, porque cada vez que se insinúa algún liderazgo pues… ¡ya se sabe cómo actúan!
Este hombre se ha ido, entre otras cosas, por las presiones que tenía. No hace falta ser muy lince para darse cuenta de ello puesto que, aunque sea bien acogido en Estados Unidos, ya la figura que representaba ha desaparecido. Fue un grave error de la oposición –si es que había oposición- el destituir a Guaidó. Un gravísimo error, porque pierde toda influencia equiparable, el destituirlo para no poner otro, sino para decir que “vamos a reorganizarnos”. ¿Para qué? Ustedes dan la sensación, de verdad, de que la oposición tiene muy poco de posición; da la sensación de que la oposición quiere estar en el poder. Nada más. Y eso es grave. ¡El mismo perro, con distinto collar! No da la sensación que vivimos hace muchísimos años cuando cayó el presidente dictatorial (1958) y fue sustituido por una junta militar [como gobierno de transición hasta las elecciones de ese mismo año], bajo el mando del almirante Wolfgang Larrazábal. Había un movimiento revolucionario dentro los mismos militares. Eso dio pie para que entraran los partidos Acción Democrática, Copei, Unión Republicana Democrática, y los partidos habituales, y se gestara un movimiento democrático que acabó con la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1952-1958).
También algo parecido - ¡parecido, no igual! - surgió con Hugo Rafael Chávez Frías. Q.e.g.e., quien se levantó contra esa democracia corrupta, totalmente corrupta, que tenía Acción Democrática. Y claro, al principio bien, pero, en seguida se vio que era de nuevo otra vuelta de tuerca.
Todavía no hay una consciencia realmente demócrata en los países latinoamericanos, en general, luego hay que ver particularidades: hay que excluir a Costa Rica, Panamá, y algún otro país así. Pero, en genérico, hay esa actitud “dictatorial-democrática” preponderante que, ha amparada en la mayoría democrática, se convierte en dictadura.
Una democracia no puede ampararse en una mayoría. Una democracia tiene que ampararse en un consenso, en un continuo intercambio de opiniones. Que no haya mayoría de ninguno. Ese es el peor castigo que puede tener una democracia. En cuanto hay mayoría de un partido, todo se dirige por ese partido, y entonces la oposición no tiene ningún sentido.
Eso se ve en todas las democracias, como la española. ¿Qué sentido tiene la oposición aquí? Si resulta que el partido gubernamental saca las leyes como quiere, teniendo los socios adecuados -como en este caso son los nacionalistas catalanes y vascos-. ¿Eso es democrático? Se reúnen y discuten y se insultan, sí, pero… Cualquier propuesta que haga el partido de la oposición (salvo esta última, a propósito de la “ley del sí es sí”) pues será echada la basura. ¡Una democracia no se puede valer de una mayoría absoluta! Tiene que tener un relativismo de poder; tienen que consensuar unos con otros -a ser posible de distinta calada- para que haya una verdadera visión subjetiva y controladora, de mutuo acuerdo, para que las cosas salgan adelante.
No es tan difícil darse cuenta de esto. En cuanto hay una mayoría absoluta, los otros, ya, a callar. A callar porque no tienen otra posibilidad: se puede mandar por decreto. Y, claro, luego vendrán los otros y quitarán lo que ha puesto el anterior. ¡Como en las dictaduras! O sea, las democracias actuales se han convertido en dictaduras organizadas.
En fin, son opiniones que, por supuesto, tienen sus posibles desacuerdos: las democracias no son “iguales”
que las dictaduras militares obsesivas y compulsivas –como la que padecimos durante 40 años en España-. ¡Claro que no! Estas dictaduras-democráticas son más “aparentes”, pero son “dictaduras”. Veamos por donde lo veamos.
En cualquier caso, en cuanto hay alguien que no opine -y ahora es más feroz aquí en España- lo que opina el gobierno, pues se declarado como… ¡vamos! Este es otro de los fallos terribles que puede tener una democracia: que la libertad de expresión esté, en alguna medida, mutilada. Tienes miedo de decir algo que no sea lo establecido, porque te pueden tachar de todo, y te pueden hacer daño. Legalmente te pueden hacer daño. Entonces, ¿dónde está la libertad?
En fin, eso es lo que tenemos, y eso es lo que comentamos bajo el término de evidencias.
“Se trata de un paso trascendental de cara al proceso contra la élite de la revolución bolivariana, que ha coincidido además con una nueva muerte en sus cárceles, que ha levantado todas las sospechas: el suicidio de un funcionario bolivariano de primer nivel, Leoner Azuaje, que hasta el momento de su detención presidía Cartones de Venezuela y pertenecía al círculo de confianza de Hugo Cabezas, también capturado, que fungió como ministro de Presidencia tanto para Hugo Chávez como para Nicolás Maduro.”